Según el portal Brasil de Fato, el largometraje "Nuestro Secreto", que obtuvo tres premios en el Festival de Cine de Gramado, llega a las salas de cine de todo Brasil este jueves. La obra nace de un proceso colectivo de creación iniciado en 2020 y se sumerge en la cotidianidad de una familia que enfrenta un duelo reciente, lidiando con el dolor de lo no dicho y con secretos que se perpetúan en el tiempo.
La directora explica que la película aborda una etapa específica del duelo, aquella en que la familia no logra hablar sobre la pérdida. El dolor aún palpita con fuerza, generando una contención interna que impide la expresión del sufrimiento. Es una película sobre aquello que queda silenciado. Para Passô, el título funciona como una metáfora directa de las herencias afectivas: las memorias familiares son el secreto que nos constituye, que dicta nuestras relaciones y moldea quiénes somos a lo largo de la vida.
La narrativa centra la mirada en un niño, una elección deliberada para conferir lirismo a la trama. Según la cineasta, la mirada infantil es menos rígida, menos automatizada por la rutina, y por eso carga un potencial poético capaz de revertir la sensación de fin de las cosas y guiar a la familia hacia un recomienzo.
La película se destaca también por presentar un elenco mayoritariamente negro. Passô afirma que quiso construir una poética basada en los signos y situaciones que tienen que ver con la experiencia de ser negro en Brasil. Recuerda que pensadoras y estudiosos ya han señalado cómo las familias negras históricamente se organizan frente a las ausencias. El modo de vivenciar la pérdida está atravesado por cuestiones sociales prácticas: son familias de trabajadores que necesitan despertar a la mañana siguiente porque la vida continúa.
La directora evita alimentar expectativas sobre una posible nominación brasileña al Oscar y prefiere concentrar su energía en el contacto con el público en las salas de exhibición. Defiende que llevar personas al cine es hoy una tarea de fuerza, una experiencia física de ocupación contra la lógica puramente capitalista de la industria del entretenimiento. Un gesto de resistencia que comienza dentro de la sala oscura, donde el secreto finalmente encuentra oídos para ser escuchado.