Según el material difundido por Revista Crisis y el Observatorio Petrolero Sur, el film indaga en las tensiones históricas entre el modelo de producción frutícola y la avanzada hidrocarburífera. Productores agrícolas, científicos, comunidades originarias y trabajadores ofrecen sus testimonios para describir el desmantelamiento de las chacras.
La obra, que cuenta con el respaldo de Oilwatch, El Joaquín TV y el Observatorio de Sismicidad Inducida, expone cómo el aumento de los sismos y la disputa por el agua reconfiguran la vida cotidiana. Voces como las de Javier Grosso, Belén Álvaro, Lef Nawel y Claudia Dussi apuntan a visibilizar un conflicto que enfrenta dos formas de entender el territorio. La película se posiciona como un registro urgente de una transformación silenciosa pero profunda.