El paro docente en Tierra del Fuego cumple su quinta semana. El Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) ratificó la continuidad de la medida de fuerza tras el rechazo contundente a la última propuesta salarial del gobierno provincial, que contemplaba un aumento acumulado de 59.000 pesos en tres meses.
La decisión surgió de dos jornadas de asambleas en establecimientos educativos de toda la provincia. Se contabilizaron 202 mandatos y 201 expresaron su rechazo a la oferta del Ejecutivo provincial, calificada por el gremio como “completamente fuera de la realidad socioeconómica” que atraviesan las y los trabajadores de la educación. La medida es acompañada por movilizaciones y acampes en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
El conflicto salió de los límites provinciales. Dirigentes sindicales nacionales se acercaron a la carpa docente instalada frente a la Casa de Gobierno en Ushuaia para expresar su solidaridad. Ezequiel Roldán, Secretario Gremial de la Federación Aceitera y Desmotadora, participó del IV Seminario “Desde el fin del mundo al encuentro de las trabajadoras y trabajadores”, realizado en ese espacio de protesta, y anunció que el FreSU Federal impulsa un paro por regiones hasta llegar a una huelga nacional. “La huelga es la herramienta que nos permitió luchar por salarios y condiciones laborales”, sostuvo. También hubo presencia de dirigentes del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA).
El rechazo a la oferta se da en un contexto de pérdida de poder adquisitivo que el propio Roldán describió como un reclamo por “una recuperación inmediata” que brinde previsibilidad a la docencia. Mientras el gobierno provincial insiste con aumentos escalonados, el gremio sostiene que esos montos no alcanzan a cubrir la canasta básica.
La continuidad del paro coloca al Ejecutivo fueguino ante la necesidad de reabrir la negociación. Con el acompañamiento de estructuras sindicales nacionales y un mandato de asambleas casi unánime, la docencia local convierte su conflicto en un punto de referencia para el reclamo salarial del sector a nivel federal.