La Serraria Souza Pinto, en el Centro de Belo Horizonte, se convirtió en el punto de encuentro de miles de mujeres que llegaron desde diferentes regiones de Brasil y territorios de Minas Gerais para participar del acto "Mulheres com Lula". La convocatoria, que reunió a trabajadoras rurales, liderazgos políticos y candidatas, marcó la agenda electoral con un eje central: la necesidad de que las mujeres ocupen más espacios de decisión en el Congreso Nacional, tal como reclamó el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Las crónicas del encuentro coinciden en que la movilización fue masiva desde la madrugada. Las mujeres del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) recorrieron largas distancias desde asentamientos y campamentos para llegar a la capital mineira. La Brigada Estatal de Movilización del MST jugó un papel clave en la organización, garantizando la presencia de mujeres que "trabajan en la tierra, producen alimentos y construyen la vida en los territorios". En el lugar, el gesto de la "L" con las manos, en apoyo a Lula, se repitió en las fotografías y banderas que ocuparon el espacio.
Lula llegó acompañado de la primera dama Janja Lula da Silva y, en su discurso, puso el foco en una contradicción democrática: las mujeres son la mayoría del electorado, pero siguen subrepresentadas en la Cámara de Diputados y el Senado. El mandatario instó a un voto consciente hacia candidatas femeninas para transformar radicalmente la composición del Parlamento.
El acto también fue el escenario para que el presidente abordara la propuesta de enmienda constitucional que busca abolir la jornada laboral de seis días consecutivos (escala 6x1). Lula confió en que el Congreso apruebe la medida la próxima semana y destacó que la reducción permitirá una mejor conciliación entre las responsabilidades familiares y el tiempo personal, un beneficio directo para las trabajadoras.
En el palco estuvieron presentes el candidato al gobierno de Minas Gerais, Patrus Ananias, y las candidatas al Senado Marília Campos (PT) y Áurea Carolina (PSOL). La actividad combinó la agenda política con espacios de cuidado, como un sector para niños y distribución de agua en un día de calor. El encuentro, que se enmarca en las movilizaciones por la justicia social, dejó un mensaje claro: la profundización de las políticas contra la violencia y la discriminación de género será un eje innegociable de la campaña, con la presencia de las mujeres como garantía.