El jueves 3 de septiembre, el Gran Mendoza fue escenario de la cuarta edición del ESIPalooza, un encuentro que cada año reúne a estudiantes y docentes para intercambiar saberes sobre Educación Sexual Integral. Lo que comenzó como una iniciativa construida casi a pulmón por escuelas y supervisiones, esta vez contó con el apoyo de la Dirección General de Escuelas, que por primera vez aportó recursos y organización. La convocatoria fue masiva: cientos de chicos, chicas y chiques participaron de los juegos y debates que cada institución preparó en sus stands.
Cynthia, estudiante de la escuela 4.136 Jorge Luis Borges, explicó que su centro de estudiantes armó una propuesta sobre vínculos saludables para detectar conductas tóxicas en relaciones amorosas, de amistad o familiares. "En el contexto que hay de mucha violencia y todo lo que pasa en la sociedad, es algo fundamental empezar a reconstruir esos vínculos para una sociedad más justa", sostuvo. Su escuela participó como invitada de la supervisión 18, una muestra de cómo la red se teje entre instituciones.
Eliana Jures, supervisora de educación secundaria de Capital, recordó que la ESI cumple 20 años desde la sanción de la ley 26.150 y destacó que la escuela es la institución fundamental para trabajar estos temas. "No sólo se abordan los temas clásicos, sino también las emociones, los vínculos, los derechos", señaló. La novedad de esta edición fue el respaldo de la Dirección General de Escuelas, encabezada por Cecilia Páez, un apoyo que antes no existía y que las escuelas debían suplir con esfuerzo propio.
En el cine de la Nave Universitaria se dictaron charlas sobre diversidades, masculinidades y métodos anticonceptivos, mientras que en los stands los jóvenes eran los protagonistas. Natalia Nacif y Carla Cañas, de la red de docentes ESI de Mendoza, aprovecharon el encuentro para promocionar el segundo Congreso regional de ESI que se realizará el 30 y 31 de octubre en Ciencias Políticas de la Uncuyo, con recepción de trabajos hasta el 9 de septiembre. "La ESI atravesó un montón de contextos. Es un proceso de fuerte reflujo y detrimento de todo lo que tiene que ver con políticas públicas de género, y también con una especie de persecución hacia quienes defendemos la educación sexual integral", advirtieron, pero subrayaron que la organización es la respuesta: "La red es parte de esa necesidad de nuclearnos y acompañarnos para seguir defendiendo la ESI".
Hubo un detalle que las docentes rescataron con especial entusiasmo: profes que venían por primera vez se mostraron sorprendidos por lo que dicen los chicos y las chicas en los stands. "La voz de los pibes en este encuentro es fundamental", afirmaron. No son los adultos explicando qué es la ESI, sino los propios estudiantes quienes la encarnan, la juegan y la defienden. En tiempos de reflujo y narrativas persecutorias, que sean ellos quienes tomen la palabra no es un detalle menor: es la confirmación de que los derechos, cuando se enseñan, echan raíces difíciles de arrancar.