DOCENTES QUE SOSTIENEN EL MUNDO Y SE ENFERMAN EN EL INTENTO
Educativa

DOCENTES QUE SOSTIENEN EL MUNDO Y SE ENFERMAN EN EL INTENTO

(★) .- Una encuesta a más de 500 trabajadores de la educación de la Ciudad de Buenos Aires revela que el agotamiento trepó del 68 al 95 por ciento y que tres de cada cuatro nunca pudieron tomarse una licencia.

El cuerpo docente se está enfermando. No es una impresión, es un dato que quedó escrito en un relevamiento que el equipo de salud del sindicato Ademys llevó adelante junto al Taller de Estudios Laborales. La presentación del informe se hizo en Rosario, en el taller Salud laboral, ajuste y resistencia sindical, el 17 de septiembre de 2026. Allí se contó lo que ya se veía en los pasillos: agotamiento, contracturas, dolores de cabeza, problemas de voz.
La comparación con el primer estudio de 2010 es la que duele. Quienes padecieron algún dolor o malestar durante su jornada pasaron del 83 al 93,4 por ciento. El agotamiento, del 68 al 95. El consumo de medicación, del 58 al 70. Las terapias se triplicaron, superando el 50 por ciento. De cada diez, seis terminan agotados y casi la totalidad se levanta cansada para ir a trabajar.
Nueve de cada diez viven en estado de tensión permanente. Ocho de cada diez, con irritabilidad y problemas para dormir. La obra social OSBA, vaciada en los últimos años, obliga a sacar del bolsillo la atención primaria. Siete de cada diez pagan consulta privada, y hay casos en que eso llega al 25 por ciento del salario. Una de cada cuatro personas cae en gasto catastrófico en salud.
El malestar físico afecta a siete de cada diez mujeres; a los varones, menos de la mitad. Várices: las mujeres las llevan al doble. Y hay un dato que angustió al equipo y los llevó a buscar un segundo relevamiento: de cada diez embarazos, siete tuvieron complicaciones. Abortos, hematomas, pérdidas. La cifra triplica la estadística nacional de tasa gestacional.
A pesar de todo esto, tres de cada cuatro no se tomaron ni un solo día de licencia. La medicina laboral tercerizada rechaza las incidencias. Te dan 48 o 72 horas de reposo y te justifican una. Las tareas pasivas las están levantando y obligan a volver al aula. En noviembre del año pasado, siete de cada diez no llegaban a fin de mes, y una tercera parte ya estaba endeudada. El trabajo semanal en la escuela era de 38 horas mal pagas, más 12 horas no reconocidas fuera de la casa.