LA PALABRA COMO TERRITORIO LIBERADO: CUBA Y LA HEREJÍA DE ENSEÑAR A LEER
Un día como hoy

LA PALABRA COMO TERRITORIO LIBERADO: CUBA Y LA HEREJÍA DE ENSEÑAR A LEER

(★) .- En un mundo donde 763 millones siguen sin descifrar signos, la utopía alfabetizadora cubana persiste como un desafío ético contra el bloqueo.

La efeméride internacional del 8 de septiembre encuentra a Cuba en la rememoración militante de su cruzada de 1961. Aquella campaña que declaró a la isla como primer territorio libre de analfabetismo en América Latina no fue un hecho aislado: fue la irrupción de una voluntad política que convertía la educación en un derecho fundamental y no en un privilegio de mercado. El analfabetismo global, con sus 763 millones de excluidos, desnuda la contradicción de un sistema que produce riqueza material mientras condena a vastas mayorías a la penumbra de la no-palabra.
La contribución cubana trascendió fronteras con el método Yo Sí Puedo, galardonado por la UNESCO en 2006. Ese reconocimiento certifica la potencia de una pedagogía solidaria que ha enseñado a leer en otras latitudes, allí donde el capitalismo no encuentra rentable iluminar conciencias. El sistema educacional de la isla, público, inclusivo y gratuito, contrasta con las lógicas privatizadoras que mercantilizan el saber.
Los logros educativos cubanos resplandecen más aún si se considera el cerco impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos. El bloqueo económico, comercial y financiero no ha extinguido la voluntad de enseñar; la ha templado. El respaldo de la UNESCO al liderazgo internacional de la isla confirma el compromiso con la Agenda 2030. La utopía alfabetizadora se sostiene como prueba de que otro mundo puede ser leído, escrito y construido.