LA GUITARRA Y EL EXPEDIENTE QUE LA DICTADURA NO PUDO ENTERRAR
Homenaje

LA GUITARRA Y EL EXPEDIENTE QUE LA DICTADURA NO PUDO ENTERRAR

(★) .- A 53 años del golpe, la memoria de Víctor Jara y Littre Quiroga vuelve a los tribunales y a las calles de Chile.

La mañana del 11 de septiembre de 1973, mientras las tropas se movilizaban contra el gobierno de Salvador Allende, en algunos kioscos todavía colgaba la revista Ritmo número 419. Adentro, una nota breve contaba del viaje de Víctor Jara al Perú, de sus recitales en Lima, de las ruinas de Machu Picchu que veía por primera vez. Se anunciaba un disco editado en Perú y un LP que saldría antes de fin de mes. Las noticias de la cultura seguían su curso como si el país no estuviera partiéndose en dos. Horas después, Jara fue detenido en la Universidad Técnica del Estado, donde había ido junto a la comunidad universitaria el día del golpe.
El cantautor no era solo un hombre de guitarra. Venía del teatro, había dirigido La Maña y La Remolienda con el ITUCH, ganado el Laurel de Oro y el Premio de la Crítica en 1965. Él mismo lo dijo: teatro y canto llenaban una necesidad en su vida, que giraba alrededor de la familia, el teatro y el canto. Cualquiera de esos tres que le faltara, le producía un vacío. Fue a ese hombre al que llevaron al Estadio Chile, donde lo torturaron y lo asesinaron. Sus restos aparecieron el 16 de septiembre cerca del Cementerio Metropolitano, en la actual comuna de Lo Espejo.
Littre Quiroga tenía 33 años y era Director Nacional de Prisiones. El 11 de septiembre suspendió una licencia médica y fue a su oficina. Envió a la mayoría de los funcionarios a sus casas, se comunicó con autoridades militares y esa noche se entregó sin resistencia. Estaba convencido de que su conducta había sido intachable. Los dos nombres quedaron atados para siempre a la misma penumbra.
El camino de la justicia fue largo. En 2018 la Corte Suprema condenó a ocho exmilitares por el secuestro y homicidio de Jara. En 2023 y 2026 se concretaron nuevas extradiciones y condenas. Hace apenas unas semanas cayó Nelson Haase Mazzei, coronel retirado que permanecía prófugo, el último de los responsables condenados por los dos secuestros y asesinatos. La impunidad no pudo con la memoria. La característica musical de Televisión Nacional, Charagua, compuesta por Jara en 1971, sigue sonando en millones de casas chilenas sin que muchos sepan de quién es esa melodía.