CARAVANA URUGUAYA DESAFÍA EL BLOQUEO CRIMINAL CONTRA CUBA
Politica Solidaridad

CARAVANA URUGUAYA DESAFÍA EL BLOQUEO CRIMINAL CONTRA CUBA

(★) .- La solidaridad latinoamericana se moviliza contra la política agresiva de Washington.

La izquierda uruguaya se prepara para una masiva caravana este sábado en repudio al bloqueo estadounidense contra Cuba. La iniciativa, convocada por el Comité Uruguayo Antimperialista de Solidaridad con Cuba y los Pueblos del Mundo, cuenta con el respaldo del Frente Amplio, el PIT-CNT, Fucvam y la Federación de Estudiantes Universitarios, entre más de una decena de organizaciones sociales.
Marcelo Abdala, presidente del PIT-CNT, denunció con crudeza la irracionalidad de la política norteamericana. Calificó como "fuera de todo raciocinio" que la mayor potencia nuclear del planeta catalogue a la pequeña isla caribeña como "una amenaza inusual y extraordinaria". Esta designación, establecida mediante orden ejecutiva del régimen Trump, sirve como pretexto para acciones agresivas que violan el Derecho Internacional.
El bloqueo económico, según Abdala, constituye un "acto directo de guerra" que impone penurias extremas a la población cubana. El dirigente sindical destacó la contradicción moral: Cuba ha demostrado histórica solidaridad con Uruguay, desde la Operación Milagro que devolvió la visión a miles de uruguayos hasta la colaboración en emergencias sanitarias.
La caravana partirá desde múltiples puntos del área metropolitana para converger frente al Palacio Legislativo alrededor del mediodía. Los vehículos recorrerán el centro de Montevideo en una expresión contundente de apoyo al pueblo cubano. Abdala anticipó una movilización masiva que apelará al "sentimiento humanitario y al legítimo derecho de los pueblos a su autodeterminación".
Esta acción solidaria contrasta con la política exterior estadounidense que, según el análisis del movimiento social uruguayo, prioriza la dominación sobre los recursos naturales latinoamericanos. La respuesta organizada del campo popular uruguayo demuestra que la solidaridad internacionalista sigue viva como antídoto contra las políticas de asfixia económica.