CUARENTA Y DOS ANCESTROS ESPERAN VOLVER A CASA
Originarios

CUARENTA Y DOS ANCESTROS ESPERAN VOLVER A CASA

(★) .- La Comunidad Indígena Punta Querandí exige el reentierro de los restos excavados de Arroyo Sarandí y un fondo de reparación financiado por Nordelta, a partir de lo que el propio estudio de impacto de la empresa reconoce.

Hay un olor a tierra removida que no se va. Los sitios Arroyo Sarandí 1 y 2 guardaban cuerpos desde los años 800 y 1400 después de Cristo. Lo dice el Estudio de Impacto Ambiental Acumulativo que Nordelta S.A. presentó ante el Municipio de Tigre. Dice que esos yacimientos conservaban su integridad antes de 1998. Dice que después quedaron destruidos o sepultados por las obras del barrio privado.
La Comunidad Indígena Punta Querandí leyó ese reconocimiento y respondió con demandas concretas.
Piden que los 42 ancestros excavados vuelvan a ese territorio. Hoy permanecen en el Museo de La Plata. El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas aprobó la restitución en enero de 2022, como continuidad de un proceso que ya permitió reenterrar ocho ancestros en Punta Querandí y en La Bellaca. En 2020 el Concejo Deliberante de Tigre había declarado de interés legislativo esos procesos. El lugar del reentierro deberá tener protección jurídica permanente y ser reconocido como Sitio Sagrado.
Junto a las tumbas proponen un Espacio de Memoria Ancestral, financiado por Nordelta y administrado por la Comunidad, para preservar la historia de Arroyo Sarandí y las prácticas culturales indígenas que siguen vivas. La presentación contó con el patrocinio de la abogada Paula Mercedes Alvarado Mamani, del Pueblo Kolla, especialista en Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
El planteo no se agota en los huesos del pasado. En Tigre hay pueblos indígenas que se organizan, que transmiten lengua y ceremonia. Por eso exigen un Fondo de Reparación Histórica Territorial, financiado por Nordelta y administrado por el Estado con participación indígena, destinado a tierras, viviendas y servicios básicos. Y un Fondo de Reparación Cultural para revitalizar lenguas y saberes. No como gesto voluntario de responsabilidad social empresaria. Como obligación por el daño hecho.
El estudio también califica de negativos muy altos la transformación del relieve, la pérdida de suelos hidromórficos y la alteración del funcionamiento hidrológico. Los cambios estructurales superaron el 80 por ciento de la superficie analizada. Punta Querandí reclama un Plan de Restauración del Humedal y un protocolo arqueológico con participación indígena. Rechaza que las medidas de mitigación sirvan para legitimar la continuidad del modelo.
Durante julio y agosto hubo consulta pública. El 21 de agosto, audiencia en el Teatro Municipal Pepe Soriano de Benavídez. La decisión sobre el estudio todavía no está tomada. El reclamo de reparación, dicen, no depende de esa respuesta.
Los ancestros esperan. La tierra también.