PLAGUICIDAS EN LA MESA: EL VENENO QUE RIEGA LA QUINTA Y LLEGA AL PLATO
Extractivismo

PLAGUICIDAS EN LA MESA: EL VENENO QUE RIEGA LA QUINTA Y LLEGA AL PLATO

(★) .- Un bidón de glifosato usado para cocinar condensa lo que un informe actualizado acaba de poner por escrito: la Argentina convive con 123 plaguicidas altamente peligrosos y con 167 productos prohibidos en otros países que acá se siguen aplicando.

Javier Souza Casadinho coordina la investigación Los plaguicidas altamente peligrosos en la Argentina, su efecto socioambiental y estrategias de substitución por la agroecología, que firma junto a Agustina Souza Casadinho y Bárbara Lufti. El primer trabajo es de 2018, hubo una actualización en 2021 y ahora llega una tercera. La FAO clasifica como altamente peligrosos a los agroquímicos que provocan daño irreversible en la salud socioambiental, los que figuran en convenios internacionales y los que caen en las categorías tóxicas 1A, 1B y 2. La red de plaguicidas sumó otras variables: mortandad de abejas, capacidad de acumularse en los cuerpos, disrupción endócrina y volatilidad. Ocho variables en total.
El fungicida carbendacín es sistémico. Eso quiere decir que no queda en la cáscara: penetra el fruto. Lavarlo y pelarlo no alcanza. El sidán y el betomil, también fungicidas, son mutagénicos, capaces de alterar genes. En Misiones conocen bien ese daño: hijos e hijas de trabajadores del tabaco y de la horticultura nacen con malformaciones. En Exaltación de la Cruz, distrito bonaerense, la jornada con productores mostró otra prioridad: la preocupación era el cierre de las quintas, no el veneno.
Souza lleva cuatro décadas en esto. Empezó en 1986 con su tesis y descubrió a los trabajadores bolivianos que sostenían la actividad mientras los dueños eran portugueses, italianos y españoles. Hoy gran parte de la producción hortícola está en manos bolivianas. Un productor le dijo una vez: sabemos lo que nos pasa pero no queremos saber. El plaguicida fue el aliado que permitió capitalizarse, mejorar la calidad, lograr un tomate inmaculado. Las abuelas y las mujeres son las que más incorporaron precauciones. Poco, pero algo.
La segunda parte del informe está dedicada a la agroecología. Analiza proyectos en Buenos Aires, Córdoba y otros puntos, con ordenanzas y leyes provinciales y nacionales en discusión, ninguna sancionada. Muestra transiciones concretas: hierbas medicinales, trigo, frutales, producción hortícola. Son productores comerciales, no huertas de autoconsumo, que diversifican, rotan cultivos, siembran abonos verdes y sueltan el paquete químico. La exposición no termina en el aplicador. Hay accidentes en la ruta, entierros de envases, venta fraccionada, incendios como el de Sigma en Mercedes en diciembre de 2019, el humo de Atanor sobre los vecinos, los domisanitarios que matan hormigas y piojos en la cabeza de los chicos. El informe estará en la página de Rapal desde el fin de semana.