ARTE CONTRA LA MERCANCÍA: LA UTOPÍA DE MORRIS Y LA DISPUTA POR EL SENTIDO DEL TRABAJO
Arte y Pensamiento

ARTE CONTRA LA MERCANCÍA: LA UTOPÍA DE MORRIS Y LA DISPUTA POR EL SENTIDO DEL TRABAJO

(★) .- La herencia de William Morris sigue interpelando la separación entre arte, labor y vida que el capitalismo consolidó hace más de un siglo.

En 1890, cuando la mecanización desterraba a los artesanos, William Morris publicó News from Nowhere, utopía ambientada en el Londres de 2102. El Támesis aparece limpio, los talleres han desaparecido y los puentes son obras de arte. E.P. Thompson lo llamó revolucionario romántico, y A.L. Morton describió ese relato como la primera utopía que no es utópica, porque se ancla en una comprensión histórica de la lucha de clases.
Morris había nacido en 1834 en una familia adinerada. Las lecturas de Ruskin y Carlyle en Oxford le abrieron los ojos a la degradación de la labor bajo el capitalismo industrial; luego leyó El capital de Marx. En 1883 se sumó a la Federación Democrática, dio conferencias, vendió periódicos socialistas y fue detenido durante la lucha por la libertad de expresión. Su definición de comunismo no dejaba dudas: los recursos de la naturaleza y los medios de producción debían pertenecer a la comunidad entera, porque de lo contrario sus dueños dictan a los trabajadores el tipo de vida que llevarán.
En A Dream of John Ball, publicada por entregas entre 1886 y 1887, un socialista victoriano despierta en una aldea medieval en vísperas de la revuelta campesina de 1381. Allí John Ball pronuncia su sermón: la hermandad es el cielo y su ausencia es el infierno. El relato muestra cómo el orden social destruye los vínculos entre los seres humanos. El narrador le anticipa a Ball que la revuelta fracasará, y describe el mundo que vendrá: esclavitud asalariada, capitalismo industrial y una nueva tiranía donde los hombres libres no poseen más que su fuerza de trabajo.
La potencia de Morris reside en su convicción de que otra organización de la producción es posible. En Nowhere, la labor es gozo porque se produce para el uso y no para el lucro. Sin propiedad privada de los medios de producción, el quehacer deja de ser enajenado y se vuelve actividad creativa. Esa felicidad no cae del cielo: la sociedad nueva surge de una guerra civil, de huelgas y de la masacre de Trafalgar Square.
Morris rechazó el autoritarismo de Hyndman, el anarquismo y el parlamentarismo. Las reformas como la jornada de ocho horas le parecían inútiles si pretendían sustituir la revolución. También confrontó con Bellamy, cuyo socialismo de Estado imaginaba a los ciudadanos como receptores pasivos de decretos administrativos. Para Morris, el comunismo verdadero era descentralización y disolución del Estado.
El arte, entendido como la fabricación gozosa y comunal de las cosas bien hechas, no era un lujo sino una expresión esencial de la felicidad humana.