Evelina Fernández escribió y Jose Luis Valenzuela dirigió Antigone: In the Language of Kings, que la Latino Theater Company y el Getty Villa Museum copresentan en el anfiteatro al aire libre del Getty Villa, en Pacific Palisades. La obra traslada la tragedia griega del siglo V a. C. desde Tebas hasta Tenochtitlan, capital del imperio azteca antes de la conquista. El elenco, una veintena de intérpretes con un coro, ejecuta el pasaje sin tropiezos. No es un detalle menor: mudar una historia de una cultura a otra completamente distinta, al otro lado del mundo, suele ser una apuesta riesgosa. Aquí el resultado, según la crítica, es impecable.
En el comunicado de prensa, Fernández sostiene que buscan compartir la belleza de la literatura, la cultura y los rituales aztecas antiguos, tradiciones que casi nadie conoce y que conservan una poesía y una sabiduría que siguen hablándole a la experiencia humana. La trama es la de siempre: Tlahtoani Klion, encarnado por Cástulo Guerra, se niega a dar sepultura a Polinices, al que vilipendia como enemigo del Estado, y su hermana Antíkona, Esperanza América, lo enfrenta para rendirle homenaje. Ese gesto de desobediencia enciende una colisión entre el establishment y quienes se levantan contra él. Antíkona, hija del infortunado Edipo, está entre los primeros feminismos del teatro.
Valenzuela afirma que Antígona es una historia intemporal de resistencia, conciencia y lucha por la justicia, una que seguimos atravesando. La puesta se representa en inglés, español y náhuatl, con sobretítulos, y Fermín Herrera figura como asesor de esa lengua. El montaje incluye coreografía, música en vivo con instrumentos mesoamericanos, proyecciones, vestuario de época y una figura en zancos que barre los cadáveres. Esa imagen, una mujer sobre zancos con una túnica negra que arrastra los cuerpos, condensa el peso visual de la puesta.
La obra se presenta a las 20 horas los jueves, viernes y sábados hasta el 3 de octubre.