La incertidumbre laboral se apodera de Mar del Plata con el proceso de venta del histórico shopping Los Gallegos. El Sindicato de Empleados de Comercio denuncia que la empresa rompió acuerdos previos al despedir a dos operarios, una medida que contradice compromisos asumidos sobre la preservación de puestos de trabajo durante la transición empresarial. Esta acción encendió las alarmas sobre el futuro de todo el complejo comercial.
El conflicto trasciende los dos casos concretos de cesantía. Según estimaciones gremiales, el sustento de más de 250 familias marplatenses está en juego: 150 trabajadores directos que desempeñan tareas tanto en la tienda como en el shopping, más de 100 empleos indirectos vinculados estrechamente a la operatoria del centro comercial. La dimensión laboral del histórico espacio comercial resulta fundamental para la economía local.
Ante la gravedad del escenario, el SEC-Mar del Plata formalizó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. La presentación busca la reincorporación inmediata de los afectados y garantías reales contra nuevos recortes de personal. Desde el gremio aseguran que no se quedarán de brazos cruzados y realizarán todas las medidas de fuerza y legales necesarias para defender cada puesto de trabajo.
El proceso de venta genera especulaciones sobre posibles compradores, con versiones que apuntan al grupo IRSA liderado por Eduardo Elsztain. Esta situación refleja un patrón recurrente en el modelo neoliberal: la transición empresarial como excusa para la precarización laboral.