TRES DÉCADAS DE ASFIXIA: LA LEY HELMS-BURTON SIGUE ESTRANGULANDO A CUBA
Un día como hoy

TRES DÉCADAS DE ASFIXIA: LA LEY HELMS-BURTON SIGUE ESTRANGULANDO A CUBA

(★) .- La infame legislación estadounidense cumple 30 años reforzando el bloqueo más largo de la historia moderna.

El 12 de marzo de 1996 marcó un punto de inflexión en la política hostil contra Cuba cuando el presidente William Clinton firmó la Ley Helms-Burton. Tres décadas después, este engendro legislativo sigue siendo el principal instrumento de asfixia económica contra la isla caribeña. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel calificó la medida como una violación flagrante del derecho internacional, destacando que ningún país tiene derecho a legislar para otra nación.
La ley, bautizada hipócritamente como "Ley para la libertad y la solidaridad democrática cubana", codificó y endureció el bloqueo existente. Su carácter extraterritorial representa su arma más letal: amenaza con sanciones a países, organizaciones y personas que mantengan relaciones comerciales o de inversión con Cuba. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla denunció que esta disposición viola las normas más elementales del comercio internacional al intimidar sistemáticamente a quienes intentan hacer negocios con la isla.
El impacto económico es devastador. Según análisis publicados en medios cubanos, las pérdidas van más allá de los miles de millones de dólares que escapan de las arcas públicas. La ley ha generado atraso tecnológico, exclusión de mecanismos de cooperación internacional y criminalización de relaciones comerciales. Un ejemplo reciente desde Italia muestra cómo plataformas de pagos bloquean fondos de donaciones para medicamentos cuando aparece la palabra "Cuba".
La resistencia cubana frente a esta política de estrangulamiento económico demuestra la fortaleza de un pueblo que, pese a las dificultades impuestas desde el norte, mantiene su soberanía. El bloqueo, recrudecido durante el régimen Trump, sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo de la isla. Tres décadas de Helms-Burton confirman que la política estadounidense hacia Cuba prioriza el castigo colectivo sobre cualquier consideración humanitaria o de derecho internacional.