La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica que revela una transmisión sostenida de fiebre amarilla en Sudamérica, con casos confirmados en 2026 que se extienden más allá de los focos tradicionales amazónicos. La situación es particularmente alarmante: desde septiembre de 2024 se registran infecciones en áreas sin antecedentes previos, incluyendo regiones fuera de la Amazonía.
Los números hablan por sí solos: 346 casos confirmados con 143 muertes en 2025, y ya 34 casos con 15 fallecimientos en las primeras siete semanas de 2026. La letalidad alcanzó un preocupante 41% el año pasado, manteniendo el riesgo para la salud pública en nivel alto.
Lo más inquietante es la detección de casos en zonas cercanas a centros urbanos, lo que aumenta el riesgo de transmisión urbana a través del mosquito Aedes aegypti. Este escenario podría desencadenar brotes de rápida propagación en áreas densamente pobladas.
La gran mayoría de los afectados no estaban vacunados, evidenciando graves fallas en los sistemas de inmunización. La OPS urge a los países a alcanzar coberturas del 95% en poblaciones de riesgo, pero la realidad muestra que estamos lejos de esa meta.
Esta expansión geográfica de la fiebre amarilla cuestiona la efectividad de las estrategias sanitarias actuales y sugiere que factores ambientales, posiblemente vinculados al cambio climático, están alterando los patrones de transmisión de enfermedades tropicales en la región.
>> Descargar Boletín OPS: Alerta Epidemiológica Fiebre amarilla en la Región de las Américas