MÁS DE MIL ARTISTAS DENUNCIAN APAGÓN CULTURAL A 50 AÑOS DEL GOLPE
Derechos Humanos

MÁS DE MIL ARTISTAS DENUNCIAN APAGÓN CULTURAL A 50 AÑOS DEL GOLPE

(★) .- La cultura argentina se levanta contra el vaciamiento neoliberal y el negacionismo estatal.

Más de mil referentes culturales, intelectuales y artistas firmaron una solicitada histórica que denuncia un "apagón cultural" impulsado por el gobierno nacional. En el marco del 50° aniversario del golpe cívico-militar de 1976, figuras como León Gieco, Estela de Carlotto, Indio Solari, Cecilia Roth y Adolfo Pérez Esquivel alertan sobre políticas que replican aspectos del modelo dictatorial. La iniciativa, impulsada por Florencia Saintout desde la provincia de Buenos Aires, convoca a movilizarse este 24 de marzo bajo la consigna de que "el Nunca Más sea definitivo".
El documento establece paralelismos alarmantes entre el actual escenario y la última dictadura. Señala que aquel régimen buscó "modificar de raíz la realidad de una sociedad altamente movilizada por los derechos colectivos", objetivo que hoy se reflejaría en políticas de ajuste presupuestario, apertura económica y desmantelamiento de la legislación laboral. Los firmantes destacan cómo la dictadura implementó una política cultural represiva con quema de libros, censura, cierre de facultades y persecución a artistas, prácticas que consideran revividas simbólicamente en el presente.
La lista de adhesiones incluye nombres emblemáticos como Taty Almeida, Teresa Parodi, Víctor Heredia, Claudia Piñeiro, Juan Minujín, Dolores Fonzi, Lito Vitale y Albertina Carri, entre otros. También se sumaron organizaciones como el Centro PEN Argentina y la Unión de Escritoras y Escritores. El texto cuestiona específicamente discursos que relativizan o reivindican los crímenes de la dictadura, advirtiendo sobre el riesgo de retroceso en los consensos democráticos construidos durante décadas.
La convocatoria a Plaza de Mayo este martes adquiere especial significado en el contexto del 50° aniversario. Los organizadores plantean que la memoria no es solo un ejercicio del pasado, sino una herramienta de resistencia ante el desfinanciamiento cultural actual. La Secretaría de Cultura de la Nación, según las fuentes consultadas, no tenía previstas actividades oficiales para la conmemoración, lo que profundiza la sensación de abandono institucional.
La cultura como campo de batalla ideológico se reafirma en este pronunciamiento colectivo. Más allá de las firmas individuales, lo que emerge es un movimiento orgánico que rechaza la mercantilización del arte y defiende su rol como espacio de reflexión crítica. En tiempos donde el negacionismo gana audiencia, esta articulación entre artistas, intelectuales y organismos de derechos humanos marca un límite ético frente a cualquier intento de reescribir la historia con complicidades silenciosas.