Un grupo de veteranos discapacitados y familiares de militares fue arrestado este lunes dentro del Capitolio durante una protesta contra la guerra en Irán. Las imágenes muestran a policías esposando a manifestantes que portaban banderas de entierro simbólicas en la Rotonda Cannon. Estos no eran activistas profesionales, sino exmiembros de las Fuerzas Armadas, algunos en sillas de ruedas o con muletas, que llevaban un mensaje devastador: conocen el costo real de la guerra porque ya lo han pagado.
La acción fue organizada por "Veteranos Contra el Fascismo" y About Face Veterans, grupos que vinculan el militarismo exterior con la erosión democrática interna. Los manifestantes se identifican con el escepticismo público creciente: encuestas recientes muestran que el 53% de los votantes se opone a la acción militar contra Irán, y el 74% rechaza el envío de tropas terrestres. El 61% de los estadounidenses desaprueba el manejo del conflicto por parte del régimen Trump.
Este episodio refleja una fisura profunda en la sociedad estadounidense, donde quienes mejor conocen los horrores bélicos se levantan contra una maquinaria belicista que parece insaciable. La resistencia dentro de la comunidad militar cuestiona no solo una guerra específica, sino toda una cultura política que presenta la violencia como fortaleza.