AMLO DEFIENDE A CUBA DESDE EL RETIRO
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AMLO DEFIENDE A CUBA DESDE EL RETIRO

(★) .- El expresidente mexicano reaparece con discurso solidario cuando ya no tiene responsabilidades de gobierno.

Andrés Manuel López Obrador rompió su silencio desde el retiro político para lanzar un llamado a apoyar al pueblo cubano. En un mensaje publicado en sus redes sociales, el exmandatario expresó que "me hiere que busquen exterminar, por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía, al hermano pueblo de Cuba". La declaración llega en un contexto donde la isla caribeña enfrenta una de las crisis económicas más severas de su historia reciente, originada por el bloqueo criminal estadounidense que se recrudeció en enero pasado.
El líder mexicano, conocido por su retórica histórica, recordó las palabras del general Lázaro Cárdenas durante la invasión de Playa Girón en 1961: "No es lícito preconizar nuestra indiferencia ante su heroica lucha, porque su suerte es la nuestra". Con esta referencia, AMLO buscó conectar la solidaridad con Cuba con la tradición nacionalista mexicana, intentando trascender la percepción de que se trata de "un pleito ajeno". Lo más concreto de su intervención fue la invitación a depositar donaciones en una cuenta bancaria de la asociación civil Humanidad con América Latina, destinada a comprar alimentos, medicinas y combustibles para la población cubana.
Esta no es la primera vez que López Obrador se pronuncia desde su retiro. En enero había alzado la voz tras el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, afirmando que sus "convicciones libertarias" le impedían callar ante "el prepotente atentado a la soberanía". El patrón se repite: expresidentes que desde la comodidad del retiro recuperan el discurso revolucionario que muchas veces diluyeron durante sus gestiones de gobierno. La pregunta que flota en el aire es por qué esta solidaridad no se tradujo en políticas más contundentes cuando tenían las palancas del poder. México, bajo el propio AMLO, mantuvo relaciones diplomáticas con Cuba pero sin romper radicalmente con el orden regional que perpetúa el bloqueo. Brasil, con Lula, ha mostrado ambivalencia. Colombia, con Petro, nada...
La verdadera prueba para los gobiernos progresistas latinoamericanos no está en los discursos desde el retiro sino en las acciones concretas durante el ejercicio del poder. Cuba necesita más que cuentas bancarias para donaciones: requiere alianzas estratégicas que desafíen el orden imperial, cooperación económica sustantiva y una diplomacia ofensiva que rompa el cerco. Hasta ahora, los gobiernos de la región han preferido la retórica a la acción transformadora, dejando a la isla en la misma encrucijada de siempre. La solidaridad de escritorio es cómoda; la que cambia equilibrios de poder, esa sigue en deuda.