CHILE: EL FANTASMA DEL PINOCHETISMO REGRESA A LA MONEDA
Política Neoliberal

CHILE: EL FANTASMA DEL PINOCHETISMO REGRESA A LA MONEDA

(★) .- La derecha más dura toma el poder en el país andino con un discurso de mano dura y alineamiento con Washington.

José Antonio Kast, el líder ultraderechista chileno, asume hoy la presidencia marcando el giro político más pronunciado hacia la derecha desde el retorno a la democracia. Con un discurso centrado en combate frontal contra la delincuencia y la inmigración irregular, el abogado de 60 años logró imponerse con cerca del 58% de los votos frente a la candidata comunista Jeannette Jara, capitalizando el descontento social con el gobierno de Gabriel Boric.
El análisis progresista señala que este triunfo no es una anomalía sino la consecuencia lógica de cuatro años de traición del gobierno de Boric, quien decepcionó a quienes creyeron en su proyecto transformador. El ex líder estudiantil terminó consolidándose como aliado estratégico de Estados Unidos, profundizando divisiones internas y marginando a los sectores que representaban la izquierda auténtica en Chile. Su gestión confirmó que el modelo de democracia neoliberal conduce inexorablemente al fascismo.
Kast propone medidas extremas que incluyen ampliación de la legítima defensa, operaciones policiales y militares para recuperar "zonas bajo dominio narco", y convertir la migración irregular en delito con expulsiones masivas y construcción de vallas fronterizas. Su programa representa un retroceso histórico para el país que fue cuna de Salvador Allende, Violeta Parra, Pablo Neruda y Víctor Jara.
El nuevo presidente ya mostró sus cartas geopolíticas: hizo guiños al régimen Trump, elogió la operación que llevó al arresto de Nicolás Maduro y mantuvo tensiones con Boric sobre proyectos de conexión con China. Analistas anticipan que Chile se alineará con las directrices de Washington, sumándose a la órbita de aliados regionales como Nayib Bukele y Javier Milei.
La tarea no será sencilla. Kast hereda un Parlamento fragmentado que requerirá diálogo y negociación, en un contexto donde la suspensión del proceso de transición con Boric -algo inédito desde 1990- ya empaña la imagen de su gobierno. Los primeros 100 días serán cruciales para determinar si logra gobernabilidad o enfrenta obstáculos significativos.
Para las fuerzas progresistas, el 11 de marzo representa un día vergonzoso y trágico. La liberación de esta pesadilla que se avecina costará tiempo, esfuerzo y probablemente sangre, en un país que retrocede décadas en su historia y cuya memoria de las víctimas de la dictadura es insultada por el retorno del pinochetismo al poder.