EL DESGUACE INDUSTRIAL: CUATRO FRENTES DE UNA MISMA CRISIS LABORAL
Política Neoliberal

EL DESGUACE INDUSTRIAL: CUATRO FRENTES DE UNA MISMA CRISIS LABORAL

(★) .- La desindustrialización avanza con cierres de fábricas históricas y despidos masivos que golpean a trabajadores en Córdoba, Tucumán, Bahía Blanca y Mar del Plata.

En Córdoba, la histórica fábrica de retenes SCAR cerró sus puertas tras más de cincuenta años de producción, dejando un vacío económico y social en la comunidad que creció al ritmo de sus máquinas. El silencio reemplaza el ruido de motores, los comercios locales sufren la ausencia de trabajadores y las familias enfrentan la desprotección. Este cierre emblemático se inscribe en lo que expertos califican como "industricidio", consecuencia de la caída del consumo interno, el aumento de costos y la apertura comercial del modelo económico actual.
Tucumán vive su propia tragedia industrial con el cierre definitivo de la emblemática fábrica de bolsas Panpack, que despidió a toda su plantilla. La empresa, que abastecía a quince ingenios azucareros, ya había iniciado un concurso preventivo pero la competencia con productos importados volvió inviable su operación. Este cierre se suma al de la textil TN&Platex ocurrido en enero, dejando cientos de puestos destruidos en apenas dos meses.
En Bahía Blanca, el Hospital Italiano enfrenta conflictos laborales con despidos de trabajadores y un esquema salarial fragmentado que divide los pagos en múltiples cuotas. Los delegados gremiales exigen la reincorporación de los cinco despedidos y denuncian la falta de información sobre los pagos salariales, generando incertidumbre entre el personal.
Mar del Plata registra el agravamiento de la situación para 175 trabajadores suspendidos en la fábrica Textilana, en un contexto de retracción general de la industria textil golpeada por la baja del consumo y la competencia importada. Los delegados buscan reuniones con la empresa para definir alternativas que minimicen el impacto laboral.
Esta crisis multisectorial evidencia cómo el modelo económico actual prioriza la especulación financiera sobre la producción local, destruyendo empleo registrado y tejido social.