EL GIGANTE DE LAS APLICACIONES CAE ANTE LA JUSTICIA URUGUAYA
Política Neoliberal

EL GIGANTE DE LAS APLICACIONES CAE ANTE LA JUSTICIA URUGUAYA

(★) .- Un fallo histórico obliga a Uber a reconocer derechos laborales básicos que negaba sistemáticamente

La Suprema Corte de Justicia de Uruguay acaba de asestar un golpe contundente al modelo de negocios de las plataformas digitales. En una sentencia que marca precedente regional, el máximo tribunal determinó que existe relación laboral entre Uber y sus conductores, condenando a la empresa a pagar aguinaldo, vacaciones y licencias. El fallo desnuda la ficción de la "autonomía del socio conductor" que la multinacional esgrimía para evadir responsabilidades.
El caso comenzó con Cristian Guisado Baldoceda, un conductor bloqueado por la aplicación en 2017. Ese bloqueo resultó clave: demostró el poder disciplinario que Uber ejerce sobre quienes trabajan para la plataforma. La Corte analizó cómo los algoritmos, las calificaciones y las tarifas predeterminadas configuran una subordinación real, aunque disfrazada de independencia. La empresa intentó llevar el conflicto a arbitraje internacional en Ámsterdam, pero la Justicia uruguaya reafirmó su competencia basándose en la Ley 20.396 de 2025, que protege a trabajadores digitales domiciliados en el país.
Según el abogado Camilo Silvera Méndez, representante de conductores, actualmente hay 500 casos similares en trámite en Uruguay. El mismo estudio jurídico ya logró una sentencia favorable contra PedidosYa, evidenciando que el modelo de demanda funciona para distintas plataformas. Silvera Méndez advierte que en Argentina la situación judicial aún no tuvo el mismo impacto, pero ya se organiza un grupo de abogados para impulsar litigios similares en el país.
Este fallo expone la hipocresía del capitalismo de plataforma, que externaliza costos y riesgos mientras concentra ganancias. La supuesta "innovación disruptiva" se revela como vieja explotación con interfaz digital. La sentencia uruguaya no tiene efecto colectivo automático, pero establece un precedente jurídico poderoso que fortalece la lucha de miles de trabajadores precarizados en toda la región. La batalla por derechos laborales en la economía digital acaba de ganar una trinchera importante, demostrando que la organización y la persistencia pueden doblegar incluso a gigantes tecnológicos.