EL ORO SANGRIENTO QUE ENVENENA Y MATA AL PUEBLO YANOMAMI
Sanitarismo

EL ORO SANGRIENTO QUE ENVENENA Y MATA AL PUEBLO YANOMAMI

(★) .- La minería ilegal disparó un 300% los casos de malaria en el territorio indígena más grande de la Amazonía brasileña, según una investigación de la Universidad de Stanford.

Un estudio publicado por The Conversation destapó la bomba: la fiebre del oro que vive la Amazonía no solo destruye la selva, sino que está matando al pueblo yanomami a través de la malaria. Cada aumento del 0,03% en la actividad minera provocó un incremento del 20 al 46% en los casos de malaria entre uno y dos años después, lo que se tradujo en un 300% más de contagios entre 2016 y 2023.
La debacle comenzó con el régimen de Jair Bolsonaro, que desde 2019 convirtió la desregulación ambiental en política de Estado. El entonces mandatario transfirió la demarcación de tierras indígenas al Ministerio de Agricultura y flexibilizó la minería a pequeña escala, sin distinguir entre actividad legal y la ilegal dentro de territorios originarios. El resultado fue previsible: 20 mil mineros ilegales invadieron el territorio yanomami, equivalentes a dos tercios de la población local.
Cuando Lula asumió en 2023, se declaró una crisis humanitaria. Casi todos los yanomami examinados dieron positivo en malaria. Los investigadores explican que la minería ilegal crea el caldo de cultivo perfecto: los mineros talan bosques y abren brechas en las riberas de los ríos, generando focos de reproducción ideales para los mosquitos transmisores. Además, llegan cargando el parásito desde zonas de alta incidencia, y el mercurio que usan para extraer oro contamina el agua, envenena a las comunidades y debilita sus defensas.
El gobierno de Lula impulsa operativos para expulsar a los invasores y montar centros de salud, pero las tasas de malaria siguen altas por el efecto retardado del daño ya causado y la dificultad de acceso a diagnósticos en regiones remotas. Científicos desarrollaron "malakits" para que las propias comunidades puedan diagnosticar y tratar la enfermedad sin médicos formados. Los especialistas concluyen que proteger la Amazonía no es solo un tema ambiental: salvar a sus pueblos es un imperio de salud global.