EL ÚNICO ATAQUE LATINOAMERICANO A TERRITORIO ESTADOUNIDENSE: LA GESTA DE VILLA
Un día como hoy

EL ÚNICO ATAQUE LATINOAMERICANO A TERRITORIO ESTADOUNIDENSE: LA GESTA DE VILLA

(★) .- A 110 años del histórico asalto que marcó un hito en las relaciones hemisféricas

El 9 de marzo de 1916 quedó grabado en la historia continental como la única ocasión en que un ejército latinoamericano atacó territorio estadounidense. Francisco "Pancho" Villa, al frente de 500 revolucionarios mexicanos, irrumpió en Columbus, Nuevo México, con gritos de "¡Viva Villa!" y "¡Viva México!" que rompieron la tranquilidad fronteriza. La batalla duró seis horas y dejó la localidad casi destruida, pero el significado histórico trasciende el hecho militar.
Las motivaciones del ataque se enraizaban en la compleja dinámica de la Revolución Mexicana. Villa, cuya poderosa División del Norte había sido diezmada por las fuerzas constitucionalistas de Álvaro Obregón, interpretó el reconocimiento estadounidense al gobierno de Venustiano Carranza como una traición nacional. Creía firmemente que existía un pacto secreto que convertiría a México en protectorado norteamericano. Esta percepción se alimentaba de incidentes previos: el proveedor de armas Samuel Ravel había vendido munición defectuosa a los villistas y luego se refugió en Estados Unidos, y las fuerzas estadounidenses habían utilizado reflectores para desbaratar ataques nocturnos villistas.
La respuesta del gobierno de Woodrow Wilson fue inmediata y desproporcionada: envió una expedición punitiva de 4,800 soldados que luego aumentó a 10,000, invadiendo Chihuahua con la misión de capturar a Villa "vivo o muerto". Esta operación militar resultó un fracaso estratégico que duró once meses sin lograr su objetivo principal, pero sí consiguió enrarecer las relaciones con Carranza y avivar el sentimiento nacionalista mexicano.
El ataque a Columbus transformó la figura de Villa en el imaginario colectivo. Dejó de ser simplemente un caudillo revolucionario para convertirse en símbolo de resistencia ante la potencia del norte, el vengador simbólico de la intervención estadounidense de 1847. Su capacidad para evadir la captura durante meses frente al ejército más poderoso del continente alimentó leyendas populares y demostró los límites del poder militar convencional frente a la guerra de guerrillas y el conocimiento del terreno.
La incursión villista expuso las tensiones estructurales en la relación México-Estados Unidos, donde la soberanía nacional chocaba constantemente con los intereses geopolíticos estadounidenses. Villa, con su acción temeraria, forzó una confrontación que nadie buscaba pero que dejó lecciones duraderas sobre los límites de la intervención extranjera y la resiliencia de los movimientos populares.