KAST DESPLIEGA EL ESCUDO FRONTERIZO: BARRERAS Y MILITARIZACIÓN CONTRA BOLIVIA
Política Neoliberal

KAST DESPLIEGA EL ESCUDO FRONTERIZO: BARRERAS Y MILITARIZACIÓN CONTRA BOLIVIA

(★) .- El ultraderechista chileno estrena su gestión con medidas de control migratorio que tensionan el diálogo diplomático recién iniciado.

José Antonio Kast, el nuevo presidente ultraderechista de Chile, firmó en su primer día de gobierno seis decretos que incluyen la construcción de "barreras físicas" en la frontera con Bolivia y la declaración de zonas militares para control territorial. Esta medida, presentada como parte del "Plan Escudo Fronterizo", busca frenar la migración irregular que fue eje central de su campaña electoral. Kast ordenó personalmente al jefe del Ejército, Pedro Varela, colaborar con la construcción de estas barreras y aumentar la presencia militar en la macrozona norte.
La contradicción es evidente: el mismo día que Bolivia y Chile planteaban mejorar relaciones tras casi medio siglo de distanciamiento diplomático, Kast ordena el cierre fronterizo. Los presidentes Rodrigo Paz y Kast habían expresado voluntad de abrir un nuevo capítulo bilateral, incluso con exención mutua de visas para funcionarios. Sin embargo, la militarización incluye incremento de tropas, drones, sensores optrónicos y fortalecimiento de comunicaciones en las regiones de Arica, Tarapacá y Antofagasta.
Según datos oficiales, en Chile viven 337.000 extranjeros indocumentados, con aproximadamente 180.266 bolivianos residentes. La migración boliviana informal ha crecido ligada a la demanda de mano de obra temporal agrícola, especialmente en cosechas frutales. El histórico reclamo boliviano de acceso soberano al Pacífico, perdido en 1884, suma complejidad a esta relación marcada por contrabando y crimen organizado.
La política de Kast refleja un giro regional hacia enfoques securitarios que priorizan el control sobre la integración. Aunque ambos mandatarios hablan de cooperación económica y social, las barreras físicas simbolizan una lógica de fortificación que podría profundizar tensiones históricas en lugar de superarlas. La paradoja es clara: se promete diálogo diplomático pero se construyen muros, se habla de integración pero se militarizan fronteras.