La Berlinale, el festival cinematográfico de Berlín, se encuentra en el ojo del huracán tras una carta abierta firmada por más de 80 destacadas figuras del cine internacional. Según reporta France 24, personalidades como Javier Bardem, Tilda Swinton, Adèle Haenel, Adam McKay y Fernando Meirelles condenan el "silencio" del festival sobre lo que califican como "genocidio de los palestinos" en Gaza.
La polémica estalló cuando el presidente del jurado, Wim Wenders, declaró que el cine debe "permanecer fuera de la política", afirmación que según el diario Le Temps generó "profundo desacuerdo" entre los firmantes. Para estos artistas, coordinados por el grupo Film Workers for Palestine, el cine y la política son inseparables.
La escritora india Arundhati Roy canceló su participación en el festival, "conmocionada y asqueada" por la postura de Wenders. Los signatarios, que incluyen participantes pasados y actuales de la Berlinale, exigen que el festival declare "claramente su oposición al genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra perpetrados por Israel contra los palestinos".
La directora Tricia Tuttle intentó calmar las aguas argumentando que los artistas pueden ejercer su libertad de expresión "como decidan", sin obligación de pronunciarse sobre cada tema político. Sin embargo, la presión colectiva cuestiona el rol de instituciones culturales en contextos de crisis humanitaria, especialmente en Alemania, país que por su historia mantiene un fuerte apoyo a Israel.
El conflicto ya había sacudido ediciones anteriores, con gestos como el del cineasta Ben Russell usando un keffieh en 2024 para denunciar lo que llamó "genocidio". La tensión entre autonomía artística y compromiso político sigue definiendo el pulso de uno de los festivales más progresistas de Europa.