LA CRISIS DEL CONSUMO: CUANDO EL MERCADO INTERNO SE DESINTEGRA
Política Neoliberal

LA CRISIS DEL CONSUMO: CUANDO EL MERCADO INTERNO SE DESINTEGRA

(★) .- El consumo argentino atraviesa una crisis estructural que amenaza con arrastrar al comercio y la industria hacia un colapso generalizado.

Los datos del INDEC revelan un panorama desolador: el 25% de los supermercadistas califica su situación como "mala" y el 80% cree que el escenario no mejorará o empeorará. La confianza empresarial apenas roza el 1,3%, un indicador que muestra cómo el optimismo y el pesimismo se equilibran en un frágil punto de equilibrio. La falta de demanda interna emerge como el principal problema para el 52,5% de los comercios, un diagnóstico que se extiende a la industria manufacturera donde el 53,5% de las fábricas no puede producir más por la debilidad del mercado local.
La crisis se profundiza en los sectores más vulnerables. Según la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, cierran 50 kioscos por día, un rubro que enfrenta "peligro de extinción". El comerciante histórico que antes tenía un buen vivir ahora se desintegra en medio de una economía del rebusque. Esta desaparición masiva de pequeños comercios refleja cómo la crisis golpea primero a los eslabones más débiles de la cadena comercial.
La industria muestra síntomas igualmente alarmantes. El 52,4% de las fábricas opera con pedidos por debajo de lo normal, con un saldo neto de -49,8 puntos. La utilización de la capacidad instalada cayó al 53,8% en diciembre, dejando casi la mitad de la capacidad productiva ociosa. Sectores como la industria automotriz apenas utilizan el 31,2% de su capacidad, mientras textiles y caucho operan por debajo del 35%. El 15,7% de las empresas anticipa recortes de personal para el próximo trimestre, un dato que confirma cómo la debilidad de la demanda se traslada al empleo.
El acceso al crédito sigue siendo crítico: el 32,5% de los comercios lo considera difícil y apenas el 3,8% lo califica como fácil. En la industria, el 34,4% enfrenta dificultades financieras. Los precios continúan su espiral ascendente: el 57,5% de los supermercadistas aumentó precios en el último mes y el 55% prevé nuevas subas.
Esta crisis multidimensional expone las limitaciones de un modelo que prioriza el ajuste sobre el consumo interno. La desaparición de pequeños comercios, la capacidad industrial ociosa y el colapso de la demanda configuran un escenario donde la recuperación parece cada vez más lejana. La pregunta que queda flotando es cuánto más puede resistir una economía cuando su motor principal -el consumo popular- se apaga sistemáticamente.