LA ESCUELA COMO FÁBRICA DE TRABAJADORES INCULTOS Y SUMISOS
Educativa

LA ESCUELA COMO FÁBRICA DE TRABAJADORES INCULTOS Y SUMISOS

(★) .- La profesora y psicóloga española Rosa Cañadell analiza cómo el neoliberalismo remodela la subjetividad en las aulas, vacía de contenido crítico la enseñanza y prepara el terreno para la extrema derecha.

La educadora española Rosa Cañadell, que mañana dará una charla en Montevideo sobre la remodelación de la subjetividad en el neoliberalismo, fue clara: el sistema educativo está siendo reconfigurado para servir a dos grandes objetivos del capitalismo actual. El primero, hacer negocio con la educación mediante la privatización, la reducción del presupuesto público y la entrada de las tecnológicas que venden aparatos, sistemas y programas. El segundo, mucho más sutil, es capturar las almas, adoctrinar cabezas y eliminar el pensamiento crítico.
Cañadell explicó que el neoliberalismo busca que la escuela deje de enseñar a entender y cambiar el mundo. En su lugar, impone las llamadas "competencias básicas", un concepto que no nació de pedagogos ni docentes sino de la OCDE, y que prioriza habilidades laborales por sobre el conocimiento. "En internet hay información, pero no hay conocimiento. Sin conocimiento no podés entender nada, ni saber qué es verdad y qué es mentira", advirtió la especialista, señalando que las redes, dominadas por la extrema derecha, desinforman sin que los jóvenes tengan herramientas para enfrentarlo.
La profesora vinculó este vaciamiento con fenómenos concretos: estudiantes que repiten consignas como "con Franco se vivía mejor" porque nadie les enseñó lo contrario, y la obsesión por el emprendedurismo, que en los hechos es una estafa laboral que precariza a trabajadores sin derechos ni seguridad social. "El neoliberalismo quiere una fábrica de trabajadores incultos y sumisos", resumió Cañadell, denunciando además que la introducción masiva de pantallas en las aulas, lejos de ayudar, perjudica la comprensión lectora por un proceso neurológico comprobado.