La científica Luciana Gatti denunció que la Amazonía brasileña todavía paga las consecuencias de la devastación impulsada durante el gobierno de Jair Bolsonaro. En una entrevista al programa BdF Entrevista, de la Rádio Brasil de Fato, la investigadora reveló un dato escalofriante: en 2019, en el pico del desmonte, se cortaron 24 árboles por segundo en el bioma amazónico.
Gatti explicó que ese ritmo de destrucción no fue un accidente, sino el resultado directo de las políticas ambientales del gobierno bolsonarista, que desmantelaron los órganos de fiscalización y alentaron la explotación ilegal de la tierra. La investigadora señaló que el avance del desmonte alteró el clima de todo Brasil, no solo de la región amazónica.
La entrevista, que se emite de lunes a viernes a las 16h por la 98.9 FM en la Gran São Paulo, profundiza en cómo la devastación de la selva afecta los regímenes de lluvia, la temperatura y la estabilidad climática del país. La herencia de Bolsonaro sigue pesando sobre el pulmón del planeta.