PARO PORTUARIO PARALIZA EL COMERCIO EXTERIOR ARGENTINO
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PARO PORTUARIO PARALIZA EL COMERCIO EXTERIOR ARGENTINO

(★) .- La Federación Sindical Marítima y Fluvial convoca a 48 horas de protesta contra la reforma laboral.

El sistema portuario argentino enfrenta un parálisis total desde la medianoche del miércoles 18 de febrero. La Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) ejecuta un paro de 48 horas que congela la operatoria en los principales puertos del país. La medida responde al rechazo frontal contra la reforma laboral impulsada por el gobierno, específicamente la exclusión de la Marina Mercante de la Ley de Contrato de Trabajo.
La protesta impacta directamente en remolcadores, buques areneros, lanchas de practicaje, embarcaciones pesqueras y servicios offshore. Las empresas deben designar guardias de seguridad mínimas, pero sin prestar servicios habituales. Los buques que se encuentren en maniobras de carga o descarga al inicio del paro podrán finalizar por razones de seguridad, pero luego permanecerán fondeados hasta el viernes 20.
El STIA, gremio de la industria alimenticia, se suma con un paro de 24 horas en las plantas pesqueras. En Puerto Rawson, la flota ya está paralizada, generando un virtual freno en la actividad extractiva y afectando el abastecimiento de materia prima para las procesadoras. La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación denuncia que la reforma "representa un retroceso en derechos históricos" y "profundiza la precarización".
La coordinación sindical muestra una resistencia organizada frente a lo que califican como "un ataque artero" contra los derechos laborales. El diputado Nicolás del Caño del PTS-FITU expresó solidaridad con la medida, evidenciando el alcance político del conflicto. La paralización portuaria introduce reprogramaciones logísticas en un sistema clave para el comercio exterior, especialmente en terminales de hidrocarburos, graneles y contenedores.
La protesta expresa la capacidad de movilización de los trabajadores marítimos frente a políticas que buscan flexibilizar las condiciones laborales. La unidad entre sectores portuarios e industriales revela una estrategia de lucha coordinada que trasciende gremios específicos, configurando un escenario de confrontación con el modelo económico vigente.