SINDICALISMO SE LEVANTA: PARO Y MOVILIZACIÓN MASIVA CONTRA LA REFORMA LABORAL
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SINDICALISMO SE LEVANTA: PARO Y MOVILIZACIÓN MASIVA CONTRA LA REFORMA LABORAL

(★) .- La CGT se retira pero un centenar de gremios toma las calles frente al Congreso.

La fractura sindical se hace carne en las calles porteñas. Mientras la cúpula de la CGT opta por la vía judicial y renuncia a la movilización, un centenar de sindicatos desobedece a su propia central y se planta frente al Congreso este viernes. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) lidera la resistencia con paros parciales y una concentración masiva que arranca a las 10 en Avenida de Mayo y Salta, justo cuando los senadores debaten la polémica reforma laboral del gobierno de Javier Milei.
La medida de fuerza no es convocada por la CGT, lo que expone crudamente las diferencias internas del movimiento obrero. La central optó por una marcha acotada de dirigentes a Tribunales para el lunes, estrategia que varios gremios de base rechazan de plano. Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, fue contundente: "Esta reforma es la continuidad de la que inició a sangre y fuego hace 50 años la dictadura militar. No le podemos regalar la calle al gobierno".
Entre los adherentes al paro y movilización figuran ATE, ambas CTA, la Federación Aceitera, treinta sindicatos del transporte agrupados en la CATT, y organizaciones del Plenario del Sindicalismo Combativo como el SUTNA, Ademys y la Unión Ferroviaria. La Unión Obrera Metalúrgica de Abel Furlán participará de la movilización aunque sin adherir al paro nacional, marcando una posición intermedia en el espectro sindical.
La protesta tiene múltiples epicentros. En CABA habrá concentración a las 7 en el Obelisco en solidaridad con los trabajadores de FATE que ocupan la planta ante amenazas de cierre. La acción se replica en Rosario, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata, Neuquén, Jujuy y Bahía Blanca, entre otras ciudades. Los trabajadores no docentes universitarios paralizarán más de 60 universidades nacionales.
La reforma laboral que se debate constituye un ataque frontal a derechos individuales y colectivos: extiende la jornada hasta 12 horas, fragmenta vacaciones, reduce indemnizaciones y altera el orden de prelación de convenios. La CGT negoció apenas la continuidad de aportes solidarios por dos años, lo que generó malestar en las bases. La grieta sindical refleja tensiones profundas sobre cómo enfrentar un gobierno que avanza con reformas regresivas en un contexto de pérdida salarial frente a la inflación. La calle será el termómetro de una resistencia que, pese a divisiones burocráticas, mantiene su capacidad de movilización.