VIRGINIA: GOBERNADORA TRAICIONA A TRABAJADORES CON VETO A NEGOCIACIÓN COLECTIVA
Política Neoliberal

VIRGINIA: GOBERNADORA TRAICIONA A TRABAJADORES CON VETO A NEGOCIACIÓN COLECTIVA

(★) .- Spanberger rompe promesa de campaña y veta ley que garantizaba derechos sindicales al sector público.

La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, vetó un proyecto de ley que garantizaba el derecho a la negociación colectiva para trabajadores del sector público, incumpliendo una promesa central de su campaña. La decisión desató una ola de críticas desde los sindicatos, que denuncian una traición directa a las bases que la llevaron al poder.
La AFSCME, uno de los sindicatos más grandes del sector público, calificó el veto como "una bofetada a quienes construyen el estado día a día". El proyecto, que había sido aprobado por ambas cámaras legislativas, buscaba otorgar a empleados estatales y municipales la posibilidad de sentarse a la mesa con sus empleadores para discutir salarios y condiciones laborales. Spanberger, que durante la campaña se presentó como aliada del movimiento obrero, argumentó que la ley "generaría costos impredecibles".
La Asociación Internacional de Bomberos (IAFF) también se pronunció con dureza. "Spanberger prometió apoyar a los trabajadores y en el primer desafío real les dio la espalda", señaló el sindicato en un comunicado. La organización recordó que los bomberos y personal de emergencias son de los sectores más precarizados dentro del empleo público en Virginia.
Desde Peoples World, se destaca que el veto expone las contradicciones del Partido Demócrata, que suele cosechar votos sindicales pero, una vez en el gobierno, prioriza los intereses fiscales de las patronales. La gobernadora, que construyó su imagen como una progresista moderada, ahora enfrenta un fuerte desgaste con el movimiento obrero organizado.
La lucha no termina acá. Los sindicatos ya anunciaron que impulsarán campañas legislativas para revertir el veto y que evaluarán su respaldo político a Spanberger de cara a futuras elecciones. ¿Hasta cuándo las y los trabajadores seguirán creyendo en promesas que se esfuman con la firma de un veto?