La llegada del invierno a la Patagonia encuentra a Vialidad Nacional en estado crítico. En Chubut, donde las primeras nevadas ya se anuncian, los trabajadores del organismo denuncian que no hay cuchillas para los barrenieves, la sal llega "a cuentagotas" y la ropa de abrigo para el personal nunca apareció. La secretaria general del Sindicato de Trabajadores Viales en Chubut, Soledad García, declaró estado de alerta y movilización ante lo que describió como una situación límite.
A la falta de insumos se suma una ola de despidos que ya dejó 154 cesantías a nivel nacional y cuatro en la provincia. García advirtió que los rumores sobre una nueva reducción de personal ponen en riesgo a 800 familias en todo el país. La dirigente sindical fue contundente: "La gente está cansada, agobiada y decidida a hacer lo que sea para defender nuestro puesto laboral". La Federación de Peones de Vialidad Nacional (FEPEVINA) también se pronunció, alertando sobre la "destrucción" del organismo y convocando a la lucha nacional.
El conflicto salarial agrava el panorama. Los trabajadores viales acumulan más de un año sin actualizaciones. La última paritaria, cerrada hace dos semanas, otorgó un magro 9% acumulado entre diciembre de 2025 y abril de este año, un incremento que ni siquiera está confirmado para su cobro. El gremio inició acciones judiciales por discriminación salarial, señalando que otros sectores del Estado sí recibieron aumentos. Un fallo favorable al sindicato quedó suspendido por una apelación del Estado nacional.
Que el operativo invernal arranque en estas condiciones no es un detalle menor: las rutas nacionales de Chubut son el único cordón umbilical que conecta ciudades petroleras, parajes cordilleranos y zonas costeras. Sin barrenieves operativos ni personal equipado, cualquier nevada intensa puede dejar comunidades enteras aisladas. La pelea de los trabajadores viales no es solo por sus puestos: es por la seguridad de toda la región.