Nacido el 3 de mayo de 1926 en Brotas de Macaúbas, Bahía, Milton Santos se convirtió en uno de los pensadores más lúcidos de la geografía mundial. Negro, exiliado por la dictadura militar, enfrentó el racismo estructural dentro de la academia y construyó una obra que redefinió la forma de comprender el espacio geográfico. Para él, el territorio no es un escenario neutro: es la materialización de relaciones de poder, de decisiones políticas y económicas que benefician a unos pocos.
La geógrafa Catia Antonia da Silva, profesora de la Uerj, recuerda que Milton no hizo de la negritud su tema central, pero produjo una teoría social crítica de las desigualdades que permite analizar las cuestiones raciales. "Él decía que los negros necesitaban un esfuerzo mucho mayor para que su trabajo tuviera legitimidad", afirma. En una entrevista de 1997, el propio Santos declaró: "Es difícil ser negro e intelectual en Brasil. El cotidiano es muy pesado para los negros".
Su concepto de "medio técnico-científico-informacional" describe cómo la tecnología y la infraestructura moldean el territorio: regiones hiperconectadas conviven con áreas donde faltan servicios básicos. En Por una otra globalización, denunció que las condiciones técnicas para construir un mundo digno fueron "expropiadas por un puñado de empresas que decidieron construir un mundo perverso".
Pero Milton Santos también señaló caminos. Defendió que las mismas redes que amplían desigualdades pueden ser apropiadas por comunidades para crear alternativas. La periferia, dijo, es capaz de producir "otras racionalidades de existencia". Su centenario se celebra con eventos en la USP, el Sesc de Río y la Universidad Federal de Tocantins, reafirmando que su pensamiento sigue siendo una herramienta indispensable para imaginar futuros posibles.
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