Según la crítica de Ed Rampell en People's World, la producción de Colored People's Time: A History Play, del Robey Theatre Company, logra exactamente eso. La obra de Leslie Lee, escrita hacia 1983, recorre cien años de vida afroamericana a través de trece viñetas que van de 1850 a 1950, centrándose no en líderes emblemáticos como Martin Luther King o Rosa Parks, sino en la gente común que, según el autor, realmente mueve la rueda de la historia.
El montaje, dirigido por Ben Guillory, transita entre la tragedia, la comedia y el musical con un elenco de nueve actores que nunca aparecen todos juntos en escena, salvo en los saludos finales. La obra se abre con esclavos reunidos en secreto interpretando la Biblia desde una teología de la liberación, y cierra con el boicot a los autobuses de Montgomery, donde dos trabajadores agotados de caminar estallan de alegría al conocer el fallo que declara inconstitucional la segregación.
Uno de los momentos más afilados ocurre cuando un soldado negro se enfrenta a un oficial alemán que le recuerda que, al volver a casa, deberá librar otra guerra contra el racismo doméstico. La obra evita deliberadamente el tono épico de los grandes relatos históricos para privilegiar lo colectivo, lo cotidiano y lo profundamente humano.