FASCISMO Y LIBERALISMO: LAS CÓMPLICES "AFINIDADES SELECTIVAS" QUE LA HISTORIA OFICIAL OCULTA
Arte y Pensamiento

FASCISMO Y LIBERALISMO: LAS CÓMPLICES "AFINIDADES SELECTIVAS" QUE LA HISTORIA OFICIAL OCULTA

(★) .- Álvaro Bianchi desnuda en su nuevo libro cómo el régimen de Mussolini sedujo a intelectuales liberales con la promesa de aplastar a la clase trabajadora.

El profesor de ciencia política Álvaro Bianchi acaba de publicar Fascismo y Liberalismo: Afinidades Selectivas (Boitempo), donde derriba el mito de que fascismo y liberalismo son necesariamente antagónicos. La investigación muestra que, desde su origen en 1919, el fascismo italiano fue un "movimiento confuso" que reunía monarquistas y republicanos, católicos y ateos, revolucionarios y conservadores. Pero entre esa mezcla ideológica destacó una corriente particular: el "liberal fascismo".
Liderada por el filósofo Giovanni Gentile, esta corriente publicaba la revista La Nueva Política Liberal y buscaba fusionar ambas doctrinas. Su propuesta era "constitucionalizar" el fascismo: disolver las milicias violentas y crear un Estado de derecho fascista. Para conciliar la contradicción entre libertad individual y autoritarismo, argumentaban —inspirados en Hegel— que solo existe libertad cuando el Estado la protege. Primero la autoridad, luego los derechos.
El economista Wilfredo Pareto, figura influyente hasta hoy, adhirió al régimen Trump sin afiliarse al partido, seducido por la promesa de un gobierno fuerte que derrotara sindicatos y socialistas. Bianchi recuerda que la violencia fascista contra trabajadores y prefecturas socialistas fue el imán que atrajo a la burguesía rural y urbana. El fascismo no fue un accidente antiliberal: fue la respuesta violenta del capital ante las luchas populares, con intelectuales liberales dispuestos a justificar la barbarie en nombre del orden.