El gobierno de Javier Milei profundiza su plan de ajuste y ahora apunta directo al corazón de la ciencia y la soberanía energética. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) sufrirá un recorte de 20 mil millones de pesos, una decisión que pone en jaque la investigación nuclear y el desarrollo tecnológico del país.
La medida, anunciada en el Boletín Oficial, implica una reducción drástica del presupuesto destinado a la CNEA para lo que resta del año. Este organismo es clave no solo para la generación de energía nuclear, sino también para la producción de radioisótopos utilizados en medicina, el control de materiales radiactivos y la formación de científicos. El ajuste, enmarcado en la política de "déficit cero" del régimen de Milei, amenaza con paralizar proyectos estratégicos y generar despidos masivos de personal altamente calificado.
Desde ATE Córdoba denunciaron que esta decisión es un "golpe letal" a la ciencia argentina. El sindicato advierte que el recorte no solo afecta a la CNEA, sino que se inscribe en un plan sistemático de vaciamiento del Estado. La paralización de las actividades en los centros atómicos de Bariloche, Constituyentes y Ezeiza es una posibilidad concreta si no se revierte esta situación. La pérdida de capacidades técnicas y científicas sería irreversible.
Frente a este nuevo ataque, los trabajadores nucleares ya se movilizan. Asambleas y medidas de fuerza se multiplican en los distintos centros del país para frenar el desguace. La defensa de la CNEA no es solo una lucha gremial, es la defensa de un futuro con soberanía tecnológica y energética. La historia demuestra que los países que recortan su ciencia terminan hipotecando su desarrollo.