Más de mil personas se congregaron en la Comisión Nacional al Centro Norte de Caracas para participar en un cabildo abierto donde el poder popular deliberó y reafirmó su lucha contra el asedio y las amenazas del imperio. Con banderas venezolanas en alto, los asistentes dejaron claro que la resistencia sigue firme y que el gobierno bolivariano continúa legislando en función del bienestar del pueblo, por la vía del socialismo que legaron el comandante Chávez y el presidente obrero Nicolás Maduro.
El clamor popular se expresó a través de versos y poesías que exigieron el levantamiento de las sanciones y medidas coercitivas. "Obama, Trump, Biden, derógen el decreto contra Venezuela", entonaron los presentes, dejando en claro que Venezuela no es amenaza sino esperanza para la paz del planeta. La denuncia central fue el secuestro del presidente Nicolás Maduro, a quien el pueblo reconoce como su legítimo mandatario según lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
En paralelo, un círculo de lectura narrativa reunió a académicos que defendieron el derecho a la paz de los pueblos del mundo. Allí se denunció que el 3 de enero el autoproclamado más poderoso violó el estatus de derecho internacional, sumando un nuevo capítulo a la larga lista de invasiones, magnicidios y secuestros que Estados Unidos tiene en su haber, como el del presidente Zelaya. Los presentes pidieron por la pronta liberación de Nicolás Maduro y de la primera combatiente y diputada Silvia Flores.