El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) realiza hasta el domingo su cuarta Jornada Nacional en Defensa de la Naturaleza y de los Pueblos, con actividades en todas las regiones de Brasil. La movilización denuncia los impactos del agronegocio, la minería y la concentración de tierras, al mismo tiempo que destaca las acciones concretas de agroecología, protección de nacientes y plantío de árboles. Fernanda Farias, coordinadora nacional del Colectivo de Juventud del MST, explicó que la jornada comenzó en Paraná con la siembra de más de 10 toneladas de palmera Aju Sara y tiene su día central el 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente.
Farias señaló que el MST entiende que es fundamental no solo presentar un proyecto de reforma agraria popular para la sociedad, sino también mostrar quiénes son los verdaderos causantes de la crisis ambiental. Mientras empresarios del agro intentan venderse como "verdes" y "sustentables", el MST contrapone datos concretos: el propio INCRA indica que en algunos estados las mayores áreas preservadas están en asentamientos de reforma agraria popular. "Es para el discurso que tenemos de la agroecología, la propia práctica también de lo que es la defensa de la naturaleza", afirmó.
El movimiento tiene en marcha un plan nacional de plantar 100 millones de árboles en 10 años, ya alcanzando más de 43 millones, con más de 12 mil hectáreas recuperadas y 300 viveros fortaleciendo el proyecto. Farias destacó que la jornada incluye desde acciones simbólicas de plantío hasta actos de enfrentamiento político, especialmente el día 5, con recuperación de áreas degradadas y creación de bosques en los territorios. Frente al avance de la bancada ruralista en el Congreso, el MST apuesta a presentar candidatos propios y aliados que lleven la pauta de la reforma agraria popular a los espacios institucionales, bajo la consigna de que sin reforma agraria popular no hay justicia climática.