La medida de fuerza arrancó este lunes y se extiende hasta el jueves en todo el país. Bajo las consignas "Honorarios justos = atención de calidad" y "Defendamos la salud de nuestros adultos mayores", los profesionales buscan visibilizar que los valores que cobran por consulta son una miseria y que sin una actualización urgente no pueden garantizar la continuidad de la atención. Cada vez más médicos dejaron de trabajar para la obra social, y los turnos disponibles se consiguen recién para agosto, septiembre u octubre, según denunció el abogado previsional Cristian D'Alessandro.
Mientras los profesionales reclaman lo que les corresponde, el Ministerio de Economía que maneja Luis Caputo encontró una salida creativa para la deuda con las farmacias: no paga con plata, sino con bonos. La obra social cancelará más de 500 mil millones de pesos adeudados en letras del Tesoro Nacional, incluyendo la prestación de pañales que ganó el grupo Clarín. La salud de los jubilados se sube al tren de la deuda pública, mientras el superávit fiscal se maquilla con instrumentos financieros que postergan los pagos reales.
El paro golpea justo al sector más castigado del gobierno de Javier Milei. Los jubilados ya vienen sufriendo el recorte de medicamentos, las demoras en las prestaciones y la falta de recomposición de sus haberes. Ahora se suman los turnos que no aparecen y los médicos que se van. Algunos sectores empezaron a recibir pagos atrasados de abril, pero la deuda acumulada sigue siendo enorme y los honorarios siguen siendo una miseria en un país donde la plata se desvaloriza mes a mes.