El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, dejó las cosas claras este 29 de julio: el contexto internacional se puso más espeso porque el gobierno de Estados Unidos decidió romper todo. Derecho internacional, Carta de la ONU, soberanía de los pueblos… nada les importa. La Casa Blanca actúa como si el planeta fuera su patio trasero, imponiendo aranceles, bloqueos, guerras y hasta el secuestro de presidentes. Todo bajo una doctrina que llaman “Paz por vía de la fuerza”, que en criollo significa más saqueo, más muerte y más dominación.
Rodríguez Parrilla recordó que en las últimas semanas resucitaron el macartismo, esa cacería de brujas que ya había hecho estragos en el siglo pasado. Convocaron una cumbre relámpago en Washington para perseguir un “terrorismo de extrema izquierda” que nadie sabe qué es. Y para redondear, el Departamento de Estado soltó un informe berreta sobre Cuba, más falso que billete de monopoly, donde acusan a la Isla de ser un peligro para la mayor potencia nuclear del mundo. Un chiste de mal gusto que busca criminalizar a cualquier solidario con la Revolución.
El canciller fue filoso: el verdadero peligro de Cuba es su ejemplo. Que un país pequeño haya resistido 62 años sin doblar el lomo es una hazaña que el imperio no puede tolerar. Por eso aprietan el cerco energético, cortan el acceso a alimentos y medicinas, y se frotan las manos cuando hay apagones o falta de agua. Se alegran con el sufrimiento de una madre que pierde a su hijo por falta de insumos. Esa es la política del gobierno estadounidense: genocidio con pinzas.
Cuba, sin embargo, no se queda callada. Rodríguez Parrilla dejó claro que la Isla sigue tendiendo la mano al diálogo, pero sin entregar la soberanía. Mientras tanto, el mundo acompaña: 136 países votaron en la ONU contra el bloqueo, a pesar de las presiones yankis. Y desde todos los continentes llega solidaridad, sin condiciones ni oportunismos.
El canciller cerró con Fidel y Martí: la patria no se rinde. Antes se unen los mares que cejar en la lucha. La Revolución sigue.