LA HISTORIA VIVA DEL PCR: UN HISTORIADOR REIVINDICA LA LUCHA REVOLUCIONARIA Y SUS ERRORES
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LA HISTORIA VIVA DEL PCR: UN HISTORIADOR REIVINDICA LA LUCHA REVOLUCIONARIA Y SUS ERRORES

(★) .- Sergio Berés repasa su militancia en el Partido Comunista Revolucionario, el trabajo en los cordones industriales y las lecciones de una generación que apostó todo por transformar Chile.

El historiador Sergio Berés, profesor titular del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Chile, guarda una memoria privilegiada de los años más intensos de la política chilena. Nacido en 1953 en una familia de izquierda que votó cuatro veces por Allende, reconstruye en esta entrevista el camino que lo llevó de ser un lector precoz del Manifiesto Comunista a los catorce años hasta convertirse en militante del Partido Comunista Revolucionario (PCR) en marzo de 1971.
Su relato comienza en el Instituto Nacional, donde a los once años ya era delegado de curso al Centro de Alumnos. La muerte del Che Guevara en 1967 lo impactó profundamente, igual que las luchas populares que sacudieron el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Berés recuerda con precisión las matanzas de El Salvador y Pampa Irigoin, y el balance de 36 muertos bajo un gobierno reformista. Ese contexto, sumado a la guerra de Vietnam, fue moldeando su convicción de que la vía electoral tenía un techo infranqueable.
La entrada al PCR no fue casual. Durante casi un año, sostuvo discusiones políticas intensas con estudiantes que ya militaban en esa organización. El debate central era el carácter de la revolución: inmediatamente socialista, como planteaban los trotskistas y el MIR, o democrático-popular como primera fase, según la línea maoísta del PCR. Finalmente, la teoría de la revolución por etapas lo convenció.
El PCR surgió de la fusión de Espartaco con la Unión Rebelde Comunista a comienzos de 1966, en el marco de la ruptura chino-soviética. Berés destaca que el partido impulsó un trabajo pionero con el pueblo mapuche, creando el movimiento Ñietoaiñen Mapu, que entendía la cuestión mapuche más allá de lo meramente campesino. Sin embargo, la organización cometió errores graves: su oposición sectaria a la Unidad Popular, sintetizada en la consigna de que el problema no era cómo el pueblo apoyaba a Allende sino cómo Allende apoyaba la lucha del pueblo, le costó influencia social y provocó fracciones internas.
Sobre los cordones industriales, Berés ofrece testimonios valiosos. El PCR impulsó el Comando Comunal Macul bajo el gobierno de Frei, que luego se transformó en el cordón Macul tras el paro de octubre. Su presidente fue Eugenio Cantillana, camarada del partido. El propio Berés participó en la toma de la textil Sudamericana y en la última reunión del cordón Macul, la noche del 10 de septiembre de 1973, donde los obreros discutían cómo parar el golpe que todos sabían inminente.
Cuarenta y cuatro años después, Berés hace un balance matizado. Reivindica la justeza de haber anticipado la inviabilidad de la transformación pacífica en aquel contexto, pero reconoce que la estrategia de guerra popular prolongada no tenía asidero en Chile. Hoy se define como marxista crítico, sin dogmas, dispuesto a incorporar otros saberes para pensar la realidad con cabeza propia. La entrevista es parte del Archivo Oral del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, un testimonio indispensable para entender las pasiones y contradicciones de una generación que marcó la historia reciente del país.