RIGI: DOS AÑOS DE PRIVILEGIOS CORPORATIVOS Y RESISTENCIAS QUE SE REINVENTAN
Extractivismo

RIGI: DOS AÑOS DE PRIVILEGIOS CORPORATIVOS Y RESISTENCIAS QUE SE REINVENTAN

(★) .- El régimen de Milei no creó los conflictos ambientales, pero los profundiza con beneficios extraordinarios, debilitamiento estatal y nuevas formas de control sobre las comunidades.

A dos años de su implementación, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se consolidó como la herramienta central del gobierno de Javier Milei para reconfigurar el rol del Estado. Las crónicas del período coinciden en que el régimen no inauguró las disputas por el agua y el territorio, pero sí alteró las condiciones en las que estas se desarrollan, ensamblándose sobre tensiones preexistentes y amplificándolas.
El corazón del RIGI reside en un paquete de privilegios extraordinarios: beneficios aduaneros, cambiarios y regulatorios con estabilidad garantizada por 30 años. El Estado cede soberanía tributaria y subsidia infraestructura para corporaciones, mientras las contraprestaciones al desarrollo nacional brillan por su ausencia. Esta lógica se complementa con la creación de una Unidad de Seguridad Productiva y un acuerdo bilateral con Estados Unidos que promete trato exprés a sus empresas interesadas en minerales críticos.
En los territorios, las voces de organizaciones de Río Negro, Catamarca, Mendoza, San Juan y Neuquén describen un escenario complejo. En el Alto Valle, la proyección de YPF para Vaca Muerta, con más de 1000 pozos en el lago Mari Menuco, anticipa una crisis hídrica. En Catamarca, la Corte provincial levantó una cautelar ambiental que protegía la cuenca del río Los Patos, apenas días después de que la Nación aprobara el ingreso de un megaproyecto de litio al RIGI. “Las instituciones democráticas quedan capturadas por el juego que impone el RIGI”, sintetiza una investigadora local.
Las nuevas reglas también reconfiguran la participación. En San Juan, las audiencias públicas fueron reemplazadas por consultas que evitan el debate. En Catamarca, los procesos se vacían de contenido: “Tenés que leer un texto de 900 páginas en lenguaje técnico, con un QR para descargar un PDF en un lugar donde no hay señal”, denuncia una periodista. Frente a esto, las asambleas responden con creatividad: en Uspallata, Mendoza, organizaron una audiencia paralela ante escribano que triplicó la participación oficial; en Neuquén, la campaña Salvemos el Mari Menuco construye una coalición amplia que pone el foco en el objetivo común. La pelea, aunque con reflujos, sigue activa como un límite político concreto al avance corporativo.