La reunión del Consejo del Salario Mínimo terminó este viernes sin acuerdo y con las tres centrales sindicales retirándose del plenario, lo que dejó sin quórum al encuentro. La CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores reclamaron que el piso no quedara por debajo de los $911.202 y alcanzara los $993.300 en diciembre de 2026. Las cámaras empresarias ofrecieron una actualización del 1,8% en septiembre y aumentos del 1,7% mensual hasta abril de 2027, lo que llevaría el mínimo a unos $468.000. Ante esa diferencia, las organizaciones obreras rechazaron la propuesta y abandonaron la reunión virtual, modalidad que la CGT cuestionó por considerarla parte de una estrategia de vaciamiento del ámbito de diálogo.
El salario mínimo actual es de $376.600 mensuales desde agosto, un valor que, según las centrales, se ubica en la mitad de lo necesario para cubrir la canasta de indigencia. En un comunicado conjunto, las dos CTA denunciaron la "complicidad" del sector empresarial y calificaron la oferta como "una verdadera vergüenza". Además, reclamaron al Gobierno restablecer el programa Volver al Trabajo, derogado por la administración actual, que asistía a 956.000 trabajadoras, mayormente mujeres, en comedores y merenderos.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, aseguró que el Gobierno "terminó convirtiendo al salario mínimo en un subsidio" y que el Consejo "es una puesta en escena" que se reúne "solo para convalidar lo que los grandes empresarios resolvieron previamente con el Gobierno". Las centrales ya habían denunciado ante la Organización Internacional del Trabajo la falta de diálogo social efectivo, y el organismo instó al Gobierno a garantizar una instancia genuina de concertación.
La Secretaría de Trabajo había hecho trascender la intención de acercar los salarios de bolsillo a los $800.000, un objetivo que no estuvo en la agenda formal. Ahora, con el plenario vacío, el Ministerio definirá por decreto el nuevo piso salarial, una decisión que dejará al Consejo, creado para garantizar la negociación tripartita, convertido en un escenario de convalidación unilateral.