EL ESPEJO ROTO DE LA INFANCIA: CUANDO LA ESTÉTICA SE VUELVE CONTROL BIOPOLÍTICO
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EL ESPEJO ROTO DE LA INFANCIA: CUANDO LA ESTÉTICA SE VUELVE CONTROL BIOPOLÍTICO

(★) .- La primera jornada de AFROCON 2026 en Cuba destapó la herida silenciosa: los cánones de belleza ya no son un capricho infantil sino un mecanismo de vigilancia sobre los cuerpos.

El panel Infancias y Presión Estética reunió a investigadoras de manera virtual y presencial para interrogarse sobre cuánto alcance tiene el deseo de encajar en lo que socialmente se considera atractivo y cómo eso impacta en el desarrollo cognitivo y emocional de las primeras etapas de la vida. Lo que emergió allí no fue un simple llamado a la autoaceptación sino la denuncia de un dispositivo de control biopolítico potenciado por el capitalismo digital y por la mayoría de los medios de comunicación.
Las especialistas describieron dos vías de esta maquinaria: una hipervigilancia constante sobre los cuerpos y el manejo del algoritmo de las redes sociales sobre la autoestima. La infancia, subrayaron, es una etapa de absorción de información donde el espejo está construido por percepciones ajenas. En ese reflejo, el racismo se manifiesta de manera sutil, naturalizada, justo cuando los niños definen qué es lindo y qué es feo. Esas representaciones, advirtieron, desgraciadamente tienen color.
No hay un momento mágico para responder al niño que dice no me gusta mi pelo, lo quiero alisar. La solución no es un cumplido de emergencia sino años de días comunes donde el pelo y el cuerpo propio y ajeno se acepten y respeten. La cadena de responsabilidad recae en los primeros cuidadores, en madres, padres y abuelos que hoy ocupan ese rol ante la migración, y luego en maestros, otros roles y hasta los estilistas.
Implementar herramientas didácticas que formen una individualidad cimentada en el amor propio no es un deseo banal. Es apenas el primer paso hacia una Cuba donde la lucha contra la discriminación no se quede sólo en el discurso. La pregunta que dejó el panel no se responde con urgencias sino con la construcción paciente de una mirada propia, libre de algoritmos y de mandatos impuestos.