El próximo 24 de marzo, exactamente a las 3:10 de la madrugada cuando se cumplan cincuenta años del golpe cívico-militar, el colectivo #SonSinCuenta presentará un hábeas corpus colectivo en las escalinatas de Tribunales. La acción judicial busca exigir información completa sobre el destino de las personas desaparecidas durante la última dictadura, un reclamo que mantiene vigencia ante la persistencia del pacto de silencio.
El grupo, integrado por hijes, hermanes y expreses de víctimas, replica la iniciativa realizada en 1996. Josefina Giglio, hija de desaparecidos y miembro del colectivo, explica que aunque Argentina avanzó en procesos judiciales únicos en el mundo -Juicio a las Juntas, Conadep, juicios por la verdad- existen numerosas preguntas sin respuesta. "Hoy como ayer, seguimos sin respuesta sobre el destino de nuestros padres y madres", señala el comunicado del grupo.
El hábeas corpus solicita el cese inmediato del estado de incertidumbre, el acceso efectivo a archivos estatales completos, la restitución de equipos de investigación desmantelados y la creación de un órgano inter-estatal investigador. También exige medidas para acceder a registros privados de la Iglesia, empresas y condenados por delitos de lesa humanidad.
La iniciativa surge como respuesta contundente a quienes desde el gobierno actual promueven discursos sobre "memoria completa". El mensaje es claro: si quieren memoria completa, que digan dónde están. El nombre #SonSinCuenta juega con los 50 años y responde a quienes cuestionan la cifra de 30 mil desaparecidos: sin información, sin archivos abiertos, sin ubicación de restos, no hay cuenta posible.
La memoria se mantiene como artefacto vivo, con nuevas preguntas que reabren heridas. Casos recientes como la identificación de restos en La Perla o procesamientos en Mendoza por crímenes contra infancias demuestran que el tema sigue candente. Medio siglo después, la lucha por verdad y justicia continúa, enfrentando políticas que dificultan el acceso a la información y desmantelan equipos de investigación. La búsqueda colectiva persiste ante un silencio que aún no se quiebra.
