EL GOBIERNO LE DECLARA LA GUERRA A LAS FÁBRICAS RECUPERADAS
Política Neoliberal

EL GOBIERNO LE DECLARA LA GUERRA A LAS FÁBRICAS RECUPERADAS

(★) .- El proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, firmado por Javier Milei, introduce cláusulas de lucro cesante y tasaciones a valor de mercado que vuelven inviables las expropiaciones.

El proyecto de “Ley de Inviolabilidad de la propiedad privada” que el presidente Javier Milei y todo su gabinete enviaron al Senado en marzo no deroga la Ley de Expropiación 21.499 sino que la desarma por completo. Así lo explicó Andrés Ruggeri, antropólogo y titular de la Cátedra Facultad Abierta de la UBA, en diálogo con ANSOL. “Es un trabajo de relojería”, definió: “Le sacan los artículos clave y las convierten en leyes que no sirven para su propósito”. El cálculo del sector es que más de 100 cooperativas en la Provincia de Buenos Aires y cerca de 20 en CABA quedarían en una situación muy delicada si la norma se aprueba.
En términos operativos, la reforma encarece el pasivo de cada proceso de recuperación hasta volverlo prohibitivo. Las indemnizaciones se tasarán a valores de mercado actualizados por IPC, se incorpora el lucro cesante a favor de los dueños originales por todo el período en que la planta estuvo sin uso, y se fija un plazo de ocupación temporaria de apenas 60 días, extensible a 90 en casos puntuales. Ruggeri señaló que el nuevo texto redefine la “expropiación irregular”: ya no es cuando el Estado toma un bien sin ley, sino cuando se demora en pagar las indemnizaciones. “Eso pasa en la mayoría de los casos de las empresas recuperadas”, advirtió. En CABA, por ejemplo, una ley de expropiación definitiva de 2004 abarcó a 13 empresas, pero el Estado nunca hizo la tasación. Esas cooperativas ahora podrían ser cuestionadas legalmente.
Ruggeri también analizó por qué los cierres de fábricas no están generando una ola de recuperaciones como en 2001. “Se ha difuminado la idea de que cuando cierra una fábrica, la cooperativa es la salida natural”, explicó. Frente a la urgencia alimentaria, la respuesta inmediata ya no es ocupar la planta sino “subirse a una bicicleta y repartir para una aplicación de entregas”. Desde federaciones como FEDECARA comenzaron a reunirse con diputados y senadores para frenar la norma, pero Ruggeri advierte que la ley “puede significar un golpe mortal para una cantidad muy importante de empresas recuperadas y en poco tiempo”.