EL PUEBLO PIDE JUSTICIA, EL AGRONEGOCIO SE VA LIBRE
Extractivismo

EL PUEBLO PIDE JUSTICIA, EL AGRONEGOCIO SE VA LIBRE

(★) .- Absolvieron a los productores acusados por las fumigaciones con agrotóxicos en Pergamino, pero cayeron dos funcionarios municipales.

El histórico juicio por las fumigaciones con agroquímicos en la localidad bonaerense de Pergamino terminó con un veredicto que dejó gusto a poco. Los productores agropecuarios acusados de fumigar cerca de zonas urbanas y escuelas rurales fueron absueltos. En cambio, dos funcionarios municipales recibieron condenas. La noticia cayó como baldazo de agua fría entre las organizaciones socioambientales que hace años vienen denunciando los efectos del modelo agroexportador sobre la salud de les vecines.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de San Nicolás resolvió absolver a todos los productores imputados, entre ellos a los dueños de los establecimientos "La Josefina" y "La Elisa". Según informaron fuentes judiciales, los jueces consideraron que no había pruebas suficientes para demostrar que las fumigaciones se hubieran realizado de manera ilegal o que hubieran causado daños concretos a la salud de la población. Sin embargo, la causa sí encontró responsables en el Estado municipal.
Los condenados son el exdirector de Producción del municipio de Pergamino, Juan Pablo Martínez, y el exempleado municipal Juan Carlos Cejas. Ambos recibieron penas de prisión en suspenso por incumplimiento de los deberes de funcionario público. La acusación sostuvo que tenían la obligación de controlar y evitar las fumigaciones ilegales, pero no lo hicieron. Para la Justicia, fueron cómplices por omisión de un sistema que dejó a la comunidad expuesta a los venenos del agronegocio.
El fallo no conformó a nadie. Las organizaciones ambientales denuncian que la absolución de los productores confirma la impunidad del poder económico en el campo argentino. Mientras tanto, los vecinos de Pergamino siguen reclamando una ley que prohíba las fumigaciones aéreas y terrestres cerca de las escuelas y los barrios. La lucha por el derecho a un ambiente sano, dicen, recién empieza.