El conflicto en FATE, la única fábrica de neumáticos para camiones y ómnibus del país, lleva más de cuatro meses y no da tregua. El SUTNA, que conduce Alejandro Crespo, denuncia un lockout patronal: la empresa cerró la planta el 18 de febrero, cuando los trabajadores volvían de sus vacaciones y se encontraron con un cartel que anunciaba el cese de actividades y la extinción de todos los contratos. Según el gremio, la firma rompió un acuerdo firmado en mayo de 2025 que le garantizaba beneficios impositivos por más de 7 mil millones de pesos a cambio de no producir despidos. Detrás del conflicto, Crespo señala una pelea entre poderosos: el dueño de FATE, Javier Madanes Quintanilla, uno de los hombres más ricos de Argentina, y el gobierno nacional, en un contexto donde la quita de aranceles al aluminio chino y las políticas de Milei empujan a la industria al abismo.
Los trabajadores sostienen una permanencia pacífica en la planta con guardias rotativas de unos 200 operarios, mientras la fábrica sigue energizada y en condiciones técnicas de retomar la producción de inmediato. El sindicato impulsa en la Legislatura bonaerense un proyecto de Ley de Ocupación Temporal, que permitiría al Estado intervenir el directorio y poner la planta en funcionamiento de emergencia por un plazo de hasta dos años, amparándose en la Ley Nacional de Expropiaciones. Crespo reclama al gobernador Axel Kicillof que ponga manos a la obra: "Cuatro meses y medio sin respuesta, de silencio, también es una respuesta política", dispara el dirigente, mientras recuerda que la mayoría de los trabajadores son peronistas y esperan gestos concretos de la Provincia.
En el plano judicial, hubo un respiro: el Juzgado 17 en primera instancia aceptó la apelación del SUTNA y sostuvo la cautelar que obliga a la empresa a seguir pagando los salarios hasta que la Cámara se expida. De los 968 trabajadores reconocidos por la Justicia, 870 ya firmaron su reclamo personal para recibir los haberes. Mientras tanto, el gremio teje redes de solidaridad con festivales multitudinarios —La Delio Valdez juntó 25 mil personas— y mantiene la lucha en otros frentes: en Córdoba lograron frenar un operativo policial enorme en la Recapadora Ruiz y en Pirelli y Bridgestone las patronales avanzan sobre conquistas gremiales al calor de la reforma laboral. La pelea por FATE es la punta del iceberg de una crisis donde, según Crespo, se cierra una empresa cada 30 a 35 horas.