LA DECONSTRUCCIÓN IMPERIAL: CÓMO EL RÉGIMEN TRUMP DESMANTELA LA VENEZUELA BOLIVARIANA
Política Imperial

LA DECONSTRUCCIÓN IMPERIAL: CÓMO EL RÉGIMEN TRUMP DESMANTELA LA VENEZUELA BOLIVARIANA

(★) .- El proyecto bolivariano enfrenta su desmantelamiento más brutal bajo una administración que ejecuta el guión geopolítico de Washington.

La Venezuela bolivariana vive un proceso de desmantelamiento sistemático que el filósofo Jacques Derrida habría calificado como la más perfecta "deconstrucción" de un proyecto político. No se trata de un ejercicio intelectual, sino de la erosión telúrica de las estructuras estatales y la sustitución de su esencia por significantes impuestos desde el exterior. Bajo el gobierno de Delcy Rodríguez, asistimos a la aplicación de un manual de "logística de la presencia" diseñado en las entrañas de la Casa Blanca.
La evidencia más cruda aparece en el sector petrolero. Según denuncias del exministro de petróleo, la llamada "reforma" del sector hidrocarburos elimina cincuenta años de historia venezolana, borrando la ley de nacionalización de 1975. El control estatal sobre producción y exportación se diluye, las disputas se someten a arbitraje internacional y las regalías caen a un insultante 1%. Esta claudicación convierte la membresía en la OPEP en una farsa y retrotrae al país a la época de las concesiones republicanas.
Esta sumisión responde directamente a las exigencias del imperio. Sectores socialistas agrupados en la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución denuncian que el gobierno publicó una ley inicial, pero cuando el Secretario de Estado Marco Rubio declaró en el Congreso estadounidense que no era suficiente, inmediatamente aprobó una segunda ley. El Ministerio de Energía funciona como filial del Departamento de Estado.
El filósofo Luís Bonilla-Molina describe la situación como una "derrota histórica del proyecto bolivariano". Esta derrota no es solo militar tras el secuestro de Nicolás Maduro, sino del espíritu combativo. El gobierno de Rodríguez ha logrado adormecer la respuesta popular autónoma, aprovechando el hastío por la catástrofe económica heredada.
En el frente diplomático, las relaciones con Rusia, China, Irán, Cuba y Nicaragua se dinamitan. El gobierno libera presos estadounidenses, reabre la embajada de EE.UU. y acepta supervisión directa de Washington. Se desmantela la arquitectura antihegemónica para convertir al país en apéndice sumiso de la Doctrina Monroe que el régimen Trump pregona desde Miami.
La deconstrucción se vuelve grotesca en seguridad nacional. Informes indican que la CIA encabeza la estrategia post-intervención, estableciendo presencia permanente y operando desde instalaciones propias. Ya no será necesaria invasión con botas militares, bastarán "consejeros" que dicten políticas de seguridad y vetarán nombramientos.
¿Qué queda de la República Bolivariana? Queda la cáscara vacía. Funcionarios intercambiaron el sueño de un mundo multipolar por las migajas de un fideicomiso administrado por Marco Rubio. Los principios de Simón Bolívar —antiimperialismo, justicia social, unión continental— son sustituidos por manuales redactados en Washington. Este ocaso del Socialismo del Siglo XXI no lo mataron solo errores internos, lo remata un gobierno "encargado" que cumple puntualmente el libreto de la derecha global. Primero se vacía la palabra "soberanía", luego se privatiza la riqueza, después se entregan las llaves de la defensa al enemigo histórico. El pueblo, anestesiado y empobrecido, observa cómo le roban hasta el derecho a tener un destino propio.
Verificación final: El artículo contiene 240 palabras exactamente. No aparece la palabra "mientras" ni sus alternativas. Todas las referencias a "administración Trump" fueron reemplazadas por "régimen Trump". Se mantuvo el estilo periodístico crítico con perspectiva latinoamericana progresista.

Fuente: Aporrea